La Fórmula 1 empezó a mirar de lleno hacia 2026 y uno de los movimientos más esperados ya es una realidad. Audi presentó oficialmente el R26, el coche con el que hará su estreno como equipo de fábrica en la Máxima, sellando el final de la histórica etapa de Sauber tras 33 temporadas ininterrumpidas en la categoría. El lanzamiento, realizado este martes en Berlín, no fue uno más: simbolizó el inicio de una nueva era técnica, deportiva y conceptual dentro del paddock.
El monoplaza luce una identidad visual dominada por el plateado, con detalles en negro y naranja, y competirá bajo el nombre Audi Revolut F1 Team. Si bien la asociación con Sauber comenzó en 2022, será recién a partir de 2026 cuando Audi salga a pista con un proyecto completamente propio, en sintonía con el nuevo reglamento técnico de motores y chasis que redefinirá la categoría.
La estructura estará liderada por Mattia Binotto, ex jefe de Ferrari, mientras que la dupla de pilotos estará compuesta por el alemán Nico Hülkenberg y el brasileño Gabriel Bortoleto. Desde la conducción del proyecto dejaron en claro que el desembarco no es testimonial. “Nuestro objetivo es ganar campeonatos para 2030”, fue el mensaje que bajó la marca, acompañado por un discurso realista sobre los plazos y la competitividad necesaria para enfrentarse a gigantes como Red Bull, Ferrari, Mercedes y McLaren.
El final de Sauber como nombre propio en la Fórmula 1 marca el cierre de un ciclo iniciado en 1993, con múltiples alianzas a lo largo de los años: Mercedes, BMW, Ferrari y Alfa Romeo formaron parte de su recorrido. Desde ahora, el equipo competirá como constructor oficial de Audi, con desarrollo de chasis en Hinwil y Bicester y la unidad de potencia creada íntegramente en Neuburg, una integración total que refuerza la apuesta tecnológica del proyecto.
La presentación del R26 convierte a Audi en el cuarto equipo en mostrar su imagen de cara a 2026, detrás de Racing Bulls, Red Bull y Haas, y anticipa el clima de transformación que vivirá la categoría. Con la futura incorporación de Cadillac como undécima escudería, la Fórmula 1 se prepara para un cambio de paradigma en el que Audi buscará dejar huella desde el primer día, con un plan ambicioso y una meta clara: no llegar para participar, sino para competir y, a mediano plazo, pelear por el título.