El paso de Novak Djokovic por el Masters 1000 de Indian Wells llegó a su fin, aunque el serbio volvió a demostrar por qué es una de las grandes leyendas del tenis. El número uno histórico del circuito cayó en un electrizante duelo ante el británico Jack Draper por 6-4, 4-6 y 7-6 (5), en un partido que se extendió por más de dos horas y media en el desierto californiano.
Más allá de la derrota, el momento que se llevó todos los aplausos llegó en medio del encuentro. En uno de los puntos más largos de la noche, Djokovic protagonizó un rally memorable de 26 golpes consecutivos que terminó con una definición magistral en la red. El intercambio tuvo de todo: potencia, defensa, cambios de ritmo y golpes imposibles por parte de ambos jugadores.
El punto comenzó con un intenso peloteo desde el fondo de la cancha. Draper logró incomodar al serbio con un globo profundo que obligó a Djokovic a retroceder varios metros, pero el ex número uno del mundo respondió con un golpe defensivo casi imposible para mantener la pelota en juego.
A partir de allí, el intercambio se transformó en una verdadera exhibición de tenis. Drop shots, globos y smashes se sucedieron hasta que el serbio encontró el momento justo para cerrar el punto con una volea precisa en la red. La jugada desató una ovación generalizada del público presente en el estadio principal del Indian Wells Tennis Garden.
Las imágenes del rally no tardaron en viralizarse en redes sociales y rápidamente comenzaron a circular como uno de los candidatos a “punto del año”.
Para Draper, la victoria significó uno de los triunfos más importantes de su carrera y el pase a los cuartos de final del torneo. En cambio, Djokovic se despidió antes de lo esperado, aunque dejó en claro que, a sus 38 años, el talento y la jerarquía siguen intactos. Porque para Nole, el tiempo parece ser apenas un número.