Una visita protocolar, una agenda oficial y una incógnita que despierta expectativa. El plantel del Inter Miami CF tiene previsto asistir este jueves a la Casa Blanca y todas las miradas apuntan a una sola pregunta: ¿estará presente Lionel Messi?
Desde Washington confirmaron que el equipo estadounidense forma parte de la agenda del presidente Donald Trump para la tarde de este jueves. Sin embargo, el anuncio oficial fue breve y dejó lugar a las especulaciones: en el cronograma difundido por la Casa Blanca simplemente figura “Inter Miami”, sin mayores detalles sobre la delegación que participará del encuentro.
La visita se enmarca dentro de una tradición muy arraigada en el deporte estadounidense, donde los equipos campeones de las distintas ligas son invitados a la residencia presidencial como reconocimiento a sus logros. En este caso, la invitación llega luego del título obtenido por el club de Florida en la Major League Soccer.
De todas maneras, la gran incógnita gira en torno a la presencia del capitán de la Selección argentina. Aunque Messi forma parte del plantel, todavía no está confirmado si participará del evento o si la representación del club estará encabezada únicamente por dirigentes y autoridades, con el inglés David Beckham, uno de los propietarios de la franquicia, como figura principal.
Si finalmente el rosarino asiste al encuentro, sería su primera visita oficial a la Casa Blanca. A comienzos de 2025 había sido invitado por el entonces presidente Joe Biden para recibir la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor reconocimiento civil de Estados Unidos, pero en aquella ocasión no pudo asistir por compromisos deportivos.
La agenda del equipo también juega un papel clave. El conjunto de Florida debe viajar a Washington porque el sábado enfrentará a D.C. United por la tercera fecha de la MLS, partido que se disputará en Baltimore, a pocos kilómetros de la sede del gobierno estadounidense.
Mientras tanto, la expectativa crece: la visita del Inter Miami ya está confirmada. Lo que todavía permanece como incógnita es si el mejor jugador del mundo también cruzará las puertas de la Casa Blanca.