San Lorenzo atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia institucional y deportiva. Con el club sumido en una crisis económica severa, inhibiciones vigentes y un escenario político inestable, el presidente transitorio Sergio Costantino decidió hablar y dejar en claro cuál será el camino hasta las elecciones extraordinarias previstas para los próximos meses.
A poco más de tres semanas de haber asumido tras la segunda acefalía dirigencial del 2025, el actual mandamás del Ciclón explicó que la prioridad absoluta de su gestión es ordenar las cuentas y recuperar cierta previsibilidad. “Lo primero fue cumplir con los empleados, pagar los aguinaldos y acordar un plan de pagos con los jugadores para empezar a normalizar la situación”, explicó.
Uno de los focos más sensibles sigue siendo la situación ante FIFA. San Lorenzo arrastra inhibiciones por una cifra cercana a los 3.200.000 dólares, una deuda que condiciona cualquier movimiento en el mercado de pases. Desde la conducción aseguran que ya se está trabajando sobre ese frente y que podría haber novedades en el corto plazo, aunque todo dependerá del ingreso de recursos genuinos.
En ese contexto, Costantino fue claro respecto a la política deportiva que aplicará el club durante este período de transición. “No queremos retener a jugadores que no quieran estar, pero tampoco vamos a vender por vender. Tenemos que cuidar el patrimonio de San Lorenzo”, remarcó, dejando un mensaje directo tanto al plantel como al entorno.
Hasta el momento, la única oferta formal recibida fue por el defensor colombiano Johan Romaña, proveniente de River Plate, la cual fue rechazada por considerarla insuficiente. El zaguero había quedado en el centro de la escena por ausentarse de una práctica, situación que ya fue resuelta y que hoy lo encuentra entrenando con normalidad junto al resto del plantel.
Con elecciones extraordinarias fijadas para el 30 de mayo de 2026, la actual conducción sabe que su mandato será breve, pero determinante. “Administrando bien los recursos las cosas pueden salir. Estamos adelantando pagos y seguramente en los próximos días habrá anuncios importantes”, anticipó el dirigente.
Mientras el calendario avanza y el mercado de pases aprieta, en Boedo el objetivo es claro: estabilizar al club, atravesar el temporal sin profundizar la crisis y llegar a las urnas con una institución ordenada. El mensaje bajado desde la presidencia fue directo y sin matices: primero sanear, después competir.