Lo que debía ser una jornada más de competencia en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán Cortina 2026 terminó convirtiéndose en una de las escenas más virales del certamen. Un perro lobo irrumpió en la pista durante la clasificación del sprint femenino por equipos de esquí de fondo y recorrió parte del trazado como si fuera un competidor más.
El episodio ocurrió mientras se disputaba la prueba en la sede italiana. El animal logró sortear el operativo de seguridad y se metió en la pista, avanzando entre las esquiadoras hasta llegar a la línea de llegada ante la sorpresa de deportistas y público. Las imágenes no tardaron en viralizarse y dominaron la conversación en redes sociales.
En la transmisión oficial se vio el momento en que el perro se acercó a la neuquina Nahiara Díaz González, oriunda de Caviahue, quien competía junto a Agustina Groetzner. El animal la olfateó brevemente antes de seguir su recorrido por el circuito. La dupla argentina finalizó en el puesto 24 de la clasificación, fuera del grupo de 15 que avanzó a la final, aunque por delante de Hungría y Grecia.
Desde la organización aclararon que el perro no mostró conductas agresivas y que fue controlado rápidamente para evitar inconvenientes. La situación no alteró los resultados ni derivó en sanciones deportivas.
Con el correr de las horas se supo que el intruso se llama Nazgul y pertenece a una exesquiadora local que vive a unos 500 metros del circuito. Su dueña aseguró que la mascota no representa peligro y que se trató de un descuido. El episodio recordó a otro ocurrido en 2022 en Bormio, cuando un perro se coló en una fecha de la Copa del Mundo de esquí alpino.
Más allá de la anécdota viral, la medalla de oro en la prueba quedó en manos de la dupla sueca integrada por Jonna Sundling y Maja Dahlqvist, que se impuso con un tiempo de 20:29.99. Las suizas Nadja Kaelin y Nadine Faehndrich fueron segundas y las alemanas Laura Gimmler y Coletta Rydzek completaron el podio.
La competencia siguió su curso, pero el inesperado “participante” de cuatro patas ya se ganó un lugar en las historias más curiosas de estos Juegos Olímpicos de Invierno.