Un fragmento que no había salido al aire empezó a circular en redes y cambió la lectura del estreno. Locomotora Oliveras aparece en una secuencia intensa de En el barro que muestra el detrás de escena de una pelea central. El material se difundió después del lanzamiento de la segunda temporada y generó impacto inmediato.
Alejandra “Locomotora” Oliveras había grabado su participación meses antes de su muerte, ocurrida el 28 de julio de 2025 tras permanecer internada en terapia intensiva en el Hospital Cullen de Santa Fe. La ficción quedó como su única experiencia actoral, un registro diferente dentro de una trayectoria marcada por el boxeo profesional.
En la serie interpreta a Rocky, una interna del penal que enfrenta situaciones límite con una mezcla de furia y determinación. El personaje arrastra la historia de haber matado a su marido en defensa propia y se mueve en la cárcel con códigos firmes, sin perder un costado protector hacia su hija Cele.
El video difundido muestra el momento en que Rocky golpea a un hombre que yace en el suelo mientras interviene para defender a su hija, interpretada por Delfina Pulen. La escena exige fuerza física real, coordinación con el equipo técnico y una intensidad que trasciende la actuación convencional.
Locomotora Oliveras no aparece doblada ni reemplazada. Se la ve repetir movimientos, ajustar posiciones y escuchar indicaciones entre toma y toma. Su corporalidad, formada en años de entrenamiento, se traslada con naturalidad al set, generando una presencia que resulta difícil de disociar de su identidad deportiva.
La circulación del material permitió observar la construcción técnica de la secuencia: marcas en el piso, cámaras móviles y órdenes que cortan la tensión cada pocos segundos. Ese contraste entre ficción y rodaje aporta otra capa a la escena y explica por qué el fragmento se volvió viral.
Más allá del impacto, las imágenes funcionan como un cierre involuntario. No son solo un agregado promocional, sino el último registro audiovisual de Alejandra “Locomotora” Oliveras en acción. Entre golpes coreografiados y gritos contenidos, quedó fijada una despedida que nadie sabía que estaba ocurriendo.