Un grave siniestro vial protagonizaron los integrantes de la cuaterna arbitral que dirigió en Río Gallegos, Santa Cruz, la primera final del Torneo Regional Federal Amateur 2025/2026 que protagonizaron éste domingo, el Atlético Boxing Club y La Amistad de Cipolletti. Ya se confirmó la identidad de la víctima fatal. Se trata de Emanuel Leguizamón, quien se desempeñó como cuarto árbitro del partido. En tanto, el árbitro principal Cristian Rubiano y los asistentes Diego Pereyra y Yasu Muñoz continúan internados tras haber resultado gravemente heridos.
Durante la mañana del lunes, alrededor de las 11, se produjo un grave accidente vial a unos 40 kilómetros de Caleta Olivia, en cercanías del sector conocido como Cañadón Minerales.
En el vehículo viajaban los árbitros que habían dirigido el encuentro decisivo del Regional Amateur. Tras el impacto, efectivos policiales y personal sanitario acudieron al lugar y asistieron a los ocupantes, quienes sufrieron lesiones de distinta consideración. Tres de ellos debieron ser trasladados de urgencia al hospital local, donde permanecen internados bajo estricta observación médica.
La terna arbitral regresaba hacia Santa Rosa, La Pampa, ciudad de origen de los jueces, luego de cumplir con su designación en Río Gallegos. Este tipo de traslados extensos es habitual en el fútbol del interior, donde los árbitros deben recorrer cientos de kilómetros por rutas patagónicas para cumplir con su labor.
El árbitro fallecido, no solo dirigía partidos: vivía el arbitraje como un proyecto de vida. Lo decía sin rodeos y con la convicción de quien sabe que los sueños se construyen con trabajo. "Sueño dirigir un Mundial", había confesado meses atrás, con la naturalidad de quien mira lejos, pero con los pies firmes sobre la tierra. Ese sueño había dado un paso enorme recientemente. Meses atrás, Leguizamón había celebrado uno de los logros más esperados: su incorporación como árbitro profesional de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), lo que lo habilitaba a actuar en las categorías profesionales del fútbol nacional. "Llegó el día más esperado. Soy árbitro profesional de la Asociación del Fútbol Argentino", escribió emocionado en sus redes sociales.
Formado en la Liga Cultural de Fútbol de Santa Rosa, Leguizamón fue creciendo partido a partido, con perfil bajo, compromiso y vocación. Había sido jugador en Deportivo Penales, experiencia que siempre destacó como clave para entender el juego desde adentro y ejercer el arbitraje con empatía y criterio.
En lo cotidiano, combinaba su pasión con un trabajo en negocios inmobiliarios. No era una carga, sino parte del esfuerzo. "Algún día, si Dios me da la posibilidad, voy a dejar el trabajo para dedicarme de lleno al arbitraje", decía, sabiendo que cada sacrificio tenía sentido si lo acercaba a su objetivo mayor.
Su crecimiento le había permitido dirigir la última final del Torneo Provincial pampeano entre Alvear FBC y All Boys de Santa Rosa y también fue juez en varios de los partidos del actual Torneo Regional Federal Amateur 2025/2026.
Su última designación lo había llevado al sur del país. Emanuel integró la cuaterna arbitral que viajó a Río Gallegos para dirigir el encuentro entre Boxing Club y La Amistad de Cipolletti, donde se desempeñó como cuarto árbitro, junto a Cristian Rubiano, Diego Pereyra y Yasú Muñoz. En ese viaje, la delegación visitó el Glaciar Perito Moreno, una postal que él mismo compartió en su cuenta personal de Instagram. "Ser árbitro en mi hermoso país", posteó junto con el Glaciar de fondo y volvió a expresar, una vez más, el amor por su profesión y por el camino elegido. Emanuel estaba donde quería estar: aprendía, crecía y soñaba en grande.