El fútbol no da respiro y en Estudiantes la decisión cayó como una bomba. A apenas dos semanas de haber sido el héroe del Trofeo de Campeones, Lucas Alario fue notificado por la Secretaría Técnica de que no será tenido en cuenta para la temporada 2026 y que deberá buscarse club.
El delantero que marcó el doblete en la final frente a Platense y le dio un nuevo título al Pincha quedó fuera de la planificación de Eduardo Domínguez. La determinación responde a una evaluación deportiva negativa y, sobre todo, al alto salario que percibe el atacante, uno de los más elevados del plantel profesional.
Si bien la clasificación a la próxima Copa Libertadores le otorga a Estudiantes un margen económico mayor, la dirigencia decidió avanzar con una depuración de contratos pesados para liberar presupuesto y salir al mercado con mayor flexibilidad. En ese contexto, el nombre de Alario aparece como una de las salidas prioritarias.
El ex Colón llegó libre desde Internacional de Porto Alegre a comienzos de 2025 con expectativas altas. Arrancó el año como titular, pero con el correr de los meses perdió terreno frente a Guido Carrillo. Antes de la final ante Platense, apenas había convertido un gol en 28 partidos, de penal frente a Banfield en marzo, un registro que terminó pesando en el balance general de su ciclo.
Pese al impacto emocional de su actuación decisiva en la final, en el club consideran que su rendimiento global no justificó la inversión realizada. Por eso, la dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón ya le comunicó al entorno del jugador que deberá negociar su salida.
En la misma situación se encuentra Ramiro Funes Mori, otro de los futbolistas con contrato alto y rendimiento por debajo de lo esperado. Ambos tienen vínculo vigente hasta diciembre de 2026, por lo que su salida deberá resolverse mediante una transferencia o una rescisión de contrato de común acuerdo.