OPINIÓN

Volvió una tarde

miércoles, 20 de noviembre de 2013 · 20:30

La Casa Rosada estaba esperando su regreso. La militancia también esperaba su reaparición. Muchas segundas líneas del gobierno siguen creyendo en ella de manera obsesiva; existe una suerte de fascinación, su oratoria, su gestualidad; su narcisismo y su actitud histriónica forman parte del folclore nacional. Hasta para "odiarla” sus detractores la siguen por tv, twitter u otras redes sociales.


Volvió Cristina. Y otra vez las redes sociales se convulsionaron y con ella regresaron las críticas, los lugares comunes, las frases hechas y también el fanatismo de sus seguidores. Pero no siempre las segundas partes de las películas retoman la trama inicial.


La Presidenta retomó el discurso reivindicativo de su gestión; defendió las ideas centrales del kirchnerismo, apelo al sentimiento de los jóvenes que colmaron el patio de Las Palmeras en la Casa Rosada. Un lugar que muchos presidentes solieran utilizar para despedirse de su gestión, un lugar donde Cristina volvió a rodearse del afecto vivo de sus seguidores. Casi un ritual de despedida, desde allí habló por primera vez en mucho tiempo de diálogo entre la dirigencia. Hace un tiempo hubiese sonado increíble un discurso de esa naturaleza.


Quedan dos años muy difíciles, años en los que gobernar será como conducir sobre el hielo; los ensayos de la Argentina tolerante siempre terminaron mal. Ojala Cristina sea la primera también en esto. Conducir la transición, elegir sucesor, domar la inflación y reconducir la economía es la agenda que la espera de aquí a 2015.


Volvió Cristina y está empezando a irse.


M.E.G.

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