Opinión

Nuevo año, nueva Constitución

A veces los juicios ex post suelen ser verdades de Perogrullo. Pero también conviene someterse al ejercicio de la imaginación, ¿no ha sido este resultado de la interna del Movimiento una muy buena excusa para los planes políticos del gobernador Sapag?
domingo, 29 de diciembre de 2013 · 01:01

El cierre de año impone como mínimo un repaso de lo que dejó el 2013. Un año cargado de tensiones y con diversos hitos que marcarán el rumbo político para el año que llega.
Sin duda el acontecimiento político del año fue la interna del MPN con el sorpresivo resultado que catapultó a Guillermo Pereyra, defenestró a la vicegobernadora Ana Pechén y obligó a Jorge Sapag a salir al ruedo para frenar el tsunami petrolero.
A veces los juicios ex post suelen ser verdades de Perogrullo. Pero también conviene someterse al ejercicio de la imaginación, ¿no ha sido este resultado de la interna del Movimiento una muy buena excusa para los planes políticos del gobernador Sapag? Alguien alejado de la política sugirió "era el resultado que Sapag necesitaba, no se sí no era el resultado que Sapag quería”, una reflexión audaz y acaso temeraría. Pero en política nunca hay que descartar nada. Mucho menos cuando se trata de analizar la conducta de alguien que construyó su liderazgo del modo en que lo forjó Jorge Sapag.
Lo concretó es que un día después del triunfo de Pereyra el gobernador salió con ímpetu y decisión pedir que nadie se pruebe el traje antes de tiempo. Y a partir de ahí la idea de un tercer mandato comenzó a ser un proyecto firme. El borrador del proyecto lo conocen pocos y el cronograma sólo el primer mandatario. La versión más fidedigna indica que en marzo habrá convocatoria para una reforma constitucional y ahí será el propio Sapag quien encabece el desafío. Los plazos dan bien para un proceso de reforma constitucional y la habilitación para un nuevo mandato. Hasta puede incluirse una cláusula transitoria que expresamente habilite al actual mandatario. Ahí no habrá ninguna necesidad de interpretación ni la eventualidad de una suerte de judialización por parte del arco opositor. El 2014 viene con sorpresa.
La impetuosa irrupción de Guillermo Pereyra en la escena política en las PASO se fue diluyendo de a poco. Es más, hoy hasta sus más cercanos colaboradores tienen duda de cuál será el camino a seguir. 
La idea de ir por el control partidario choca con varios obstáculos, el primero de ellos –y siempre pensando en un choque Sapag/Pereyra- es saber cuándo va a ser la fecha de esa elección. El segundo es que quien tiene un poder muy determinante para elegir la fecha es Jorge Sobisch. ¿Alguien cree que el ex gobernador se va a quedar al margen de tan importante decisión? Sobisch no quiere ser presidente y sabe que Sapag no confía en nadie. Se pueden poner de acuerdo y juntos sellar la suerte de Pereyra. 
Sobisch ha confesado a sus íntimos que no renuncia a una nueva postulación a la gobernación. Especula en cómo el tiempo le puede ir generando las condiciones. Sabe que la crisis que afecta a todas las provincias también se va a agudizar en Neuquén y que el conflicto social va a enfrentar a Sapag con los gremios que hasta ahora eran los aliados en la paz social que el gobierno esgrimía como uno de sus grandes logros. Son especulaciones, es como en el juego de cartas, hay que ver quien maneja el mazo.
Sobisch especula con el desgaste, Sapag con la reforma constitucional y Chihuido. Cada cual tiene sus cartas. Y Pereyra tiene que volver a mostrar su vocación de ser. En estos meses pareciera como que se desinfló.
Alquimia 
Días atrás se lo pudo ver a Ramón Rioseco compartiendo con Mariano Mansilla, Marcelo Severini y Andrés Ogando en un céntrico café. La idea de avanzar en un frente electoral para enfrentar al oficialismo va cobrando forma. Hace apenas una semana que Horacio Pechi Quiroga afirmó que por ahora él no es candidato a gobernador. Que se le habían pasado las ganas. Esta declaración pareció más destinada a frenar las rencillas internas y a poner orden en su fuerza política que a una decisión firme. Fue una forma de decir "miren que me bajo y ustedes se quedan con el pincel en la mano”. Lo cierto es que Mansilla, Rioseco y Quiroga anudan acuerdos, algo que parecía una quimera hace apenas unos meses.
El intendente de Cutral Có aprovechó su cómoda mayoría y eliminó la traba que le impedía ir por un nuevo mandato. Algo que está expresamente prohibido en la Constitución Provincial. Hay jurisprudencia en ese sentido y fue Oscar Massei quien ha dictaminado en tal sentido. Precisamente el hombre que asumirá después de la feria la presidencia del Tribunal Superior de Justicia. La suerte de Rioseco parece estar sellada.
A Dios rogando…
Y con el mazo dando así lo señala el refrán popular y así parece darse en el caso neuquino. El cierre de año encuentra a la provincia en el umbral de su protagonismo. El nuevo paradigma petrolero reaviva los sueños de muchos y exige una visión abarcativa, integradora y estratégica. Vaca Muerta, Chihuido suenan a poesía en los oídos de los gobernantes, pero en el mientras tanto la realidad es penosa y hay que conducirla. Esa es la tarea hoy, ingrata y dura. Pero también es cierto que si las cosas se dan del modo en que se está preanunciando  tendrán el privilegio de refundar la provincia y Neuquén será una de las pocas provincias que vivirá dos vidas. 
M.E.G.


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