Opinión

Mal comienzo

Lara llega como armador de un nuevo esquema de poder que tiene como objetivo la reelección de Jorge Sapag, una tarea ardua pero que despierta entusiasmo y enciende una mística que parecía perdida en el sapagismo. Lara, Olga Guzmán y otros nombres se suman bajo una sombra misteriosa y cobran la impronta del estilo Sapag. Comienza el camino de la reelección o de la despedida.
domingo, 19 de enero de 2014 · 00:30
No podría haber sido peor el debut del nuevo Código Procesal Penal, semejante instrumento que presume de ser uno de los más modernos del país, inicio su vida útil con dos casos que le granjearon la inmediata antipatía de buena parte de la sociedad.
Un Homicidio y una violación fueron prueba suficiente para que en 24 horas se desataran durísimas críticas. En efecto, la decisión del juez Marcelo Muñoz de dejar en libertad a un joven de 18 años que golpeó brutalmente y atacó sexualmente a una anciana de 85 años en el barrio San Martín de Centenario causó conmoción y estupor entre los pobladores de esa ciudad. 
La reacción social fue en consonancia con la gravedad del delito y la decisión del juez Muñoz, quien ya contaba con el antecedente de haber dejado en libertad al policía Salas después de que éste asesinara de un balazo en la cabeza al adolescente  Brian Hernández. En esa causa la Cámara Criminal Segunda condenó a Salas a prisión perpetua. En clara diferenciación con el juez Muñoz.
La decisión de dejar en libertad al joven agresor de la anciana despertó la indignación de los vecinos del agresor y quisieron lincharlo, lo que provocó un ataque a su casa y a sus familiares. Si no hubiese sido por la presencia del padre del agresor los vecinos le hubieran quemado la casa. Hablamos de uno de los dos casos con que debutó el Código Procesal Penal.
Y el otro hecho, sucedió en Plottier durante la celebración del Gauchito Gil, fue un homicidio mediante una puñalada que ocasionó la muerte de Daniel Montanaro. El asesino es Luis Hermosilla quien también fue dejado en libertad por la Jueza Malvido. En ambos casos la liberación de los detenidos hasta que se sustancie el juicio generó la crítica y la condena por parte los ciudadanos.
¿Qué paso? ¿Es malo el código? No hay una forma de hacer entender al común de la gente que funciona con conocimientos elementales del derecho lo que sí entienden y conocen los profesionales en la materia. Cómo hacer entonces para que la gente asuma que esta modalidad nueva de sustanciar causas es mejor que la antigua. La mala publicidad generada por estos dos casos nos hace acordar  y temer por aquel refrán que sostiene que "la primera impresión es tan importante que no existe una segunda para mejorarla” y algo de eso sucedió esta semana.
Sobre el final de la misma también se trató la libertad del policía Salas y le fue negada por el tribunal, pero acaso alguien escuchar hablar bien del CPP? En fin son los primeros pasos de un instrumento que deberá mostrar en la práctica todas las bondades que esgrimieron sus teóricos al sancionar la ley.
Una consideración aparte merece el gravísimo hecho cometido por el joven de Centenario en contra de la anciana Daila. ¿No debe acaso hacernos reflexionar acerca de qué sociedad estamos construyendo? ¿Qué pasara por la cabeza de un pequeño monstruo de este calibre a la hora de cometer semejante salvajada?  ¿Qué causa semejante estrago en la cabeza de un chico de 18 años para cometer algo así? Como se verá son más los interrogantes que las respuestas, pero además a eso hay que agregarle la escasez de voces de la política que se manifiesten sobre estos hechos. Un silencio que hace mal.
Todos los fuegos
 Los nombres de las tragedias ambientales son diversos y todos tienen que ver con poblaciones neuquinas. Primero fue Villa La Angostura con la erupción del volcán Puyehue-Cordón Caulle y su dramática secuela para la ciudad y los pobladores. Luego fue la evacuación de la población de Caviahue por la erupción del volcán Copahue y ahora los incendios de Ruca Choroi y Moquehue, un santuario de araucarias centenarias que padece la devastación de cientos de hectáreas a causa del fuego. Es conmovedor ver como la gente expresa su pesar y su angustia a través de las redes sociales, es un daño tan grande que va directo al corazón del Neuquén profundo, pocas veces se ha podido apreciar un sentimiento más unánime acerca de un hecho de estas características. Y el gobierno ha reaccionado a la altura de las circunstancias. Rápido de reflejos el gobernador se instaló en la zona y encabeza las acciones junto a cientos de brigadistas y ha puesto todos los recursos de la provincia y del gobierno nacional para tratar de controlar el avance del fuego. Ha sido imposible lograrlo, parece que el destino ha querido que las altas temperaturas, los vientos y la falta de agua se combinen para hacer estéril cualquier esfuerzo de terminar con el fuego. Dolor, desazón, angustia, impotencia son algunos de los sentimientos que genera ver como las llamas destruyen la naturaleza. Mientras tanto la lluvia no llega  y no aparece la mano de Dios.
 De Regreso
La designación de Jorge Lara en la secretaría de Coordinación Interior implica varias cosas y tiene una única e inescindible lectura política. Llega a ese lugar con una misión específica; ya debutó en el comité de crisis y de aquí en más su tarea será eminentemente política. Lara llega como armador de un nuevo esquema de poder que tiene como objetivo la reelección de Jorge Sapag, una tarea ardua pero que despierta entusiasmo y enciende una mística que parecía perdida en el sapagismo.
Lara, Olga Guzmán y otros nombres se suman bajo una sombra misteriosa y cobran la impronta del estilo Sapag.  Comienza el camino de la reelección o de la despedida. Así es la apuesta …a todo o nada.

 

M.E.G.



 


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