EDITORIAL

Cambio de Guardia

El traspaso de autoridades partidarias en el MPN este sábado mostró el variopinto panorama del oficialismo y la vigorosidad que conserva el legendario partido provincial. La figura de Jorge Sobisch entregando la presidencia de la Junta de Gobierno como representante de una generación pionera del MPN y la asunción de Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa como la proyección hacia una nueva etapa histórica de la provincia habla claramente que el mítico partido de los hermanos Sapag continúa siendo el eje del sistema político neuquino y por tanto el administrador nato del Estado.
domingo, 7 de septiembre de 2014 · 20:19

El traspaso de autoridades partidarias en el MPN este sábado mostró el variopinto panorama del oficialismo y la vigorosidad que conserva el legendario partido provincial. 
La figura de Jorge Sobisch entregando la presidencia de la Junta de Gobierno como representante de una generación pionera del MPN y la asunción de Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa como la proyección hacia una nueva etapa histórica de la provincia habla claramente que el mítico partido de los hermanos Sapag continúa siendo el eje del sistema político neuquino y por tanto el administrador nato del Estado.
Esto último tiene sus beneficios y sus costos; las ventajas políticas en muchas ocasiones se neutralizan con los déficits de gestión que se le endilgan, los fastos de sus discurso y sus acciones muchas veces están fundados en los pilares del peor de los clientelismos, el histórico partido de las clases medias y la burguesía mercantil conoce los brillos del centro pero está sostenido y se nutre en el lodo de los arrabales. Esto ya deja de ser el folclore de la política y se convierte en una necesidad de transparencia política. Ese es uno de los desafíos de la nueva conducción del Movimiento. Dotar de transparencia el accionar del Estado, separando la estructura partidaria de los entresijos de la burocracia estatal. Son muchos años, es cierto, pero alguna vez hay que comenzar. 
Muchos candidatos  
Si hay algún parámetro de la salud del MPN es la cantidad de nombres que comienzan a danzar en la búsqueda de su espacio en la cabeza de la fórmula para la gobernación 2015. Todos pueden aspirar legítimamente a encabezar la fórmula y seguramente todos tendrán en sus alforjas méritos suficientes ppara sostener sus pretensiones o al menos justificarlas. En el caso de las mujeres, la cuestión de género les ha dado discurso suficiente como para sostener que el piso es la vicegobernación que ostenta Ana Pechen, de allí en más hay que sentarse a discutir que pasará.
Y en ese métier se  las puede ver a las representantes nacionales del MPN en  el Congreso de la Nación, Lucila Crexell y Alicia Comelli que ya se han pronunciado a favor de que sea una mujer quien encabece la fórmula en las elecciones de 2015. Los avances de las mujeres en la estructura machista del MPN es un logro que hay que admitir y que por supuesto es apeas el piso de lo que se desea para el partido, al menos desde lo que se declama. Pero lo concreto es que Comelli y Crexell ya se han pronunciado y se presentan como dos probables candidatas a la gobernación.
Por el lado de los azules es obvio que quienes han ganado las elecciones internas tienen fundadas razones para pretender ser candidatos; tanto Gutíerrez como Figueroa además tienen para exhibir los resultados de sus respectivas gestiones. Son dos nombres candidateables.
En tanto que desde el gabinete provincial también hay quienes tienen sus aspiraciones, es el caso de Leandro Bertoya quien está trabajando en las redes sociales difundiendo el producto de su tarea y a su vez presentándose como una figura alternativa.
Otro de los que se va a presentar para participar de la interna es el ministro Guillermo Coco quien ya anunció su vocación de pelear por la candidatura a gobernador en el 2015 y que tendría resuelto su salida del gabinete de Jorge Sapag en los próximos días. Su buen diálogo con Pereyra y sus conocimientos y experiencia en el ámbito de la energía lo sitúan como un candidato con fuerza para pelear la candidatura. Hay que ver si sobrevive al hostigamiento del que va a ser objeto por parte de un sector de la oposición. Concretamente el PJ ya ha demostrado cuál es su objetivo.
También el diputado Luis Felipe Sapag ha manifestado su vocación de ser candidato a la gobernación. El hijo del ex gobernador es a partir de este sábado integrante de la Junta de Gobierno del MPN, con su historia a cuesta el diputado teje alianzas que lo pueden llevar a espacios importantes en los próximos meses.
Los colosos
Y por supuesto que la gran incógnita está en las candidaturas de Guillermo Pereyra y Jorge Sobisch. 
Por parte del ex gobernador las cosas están bastante definidas. Tras entregar el mando partidario del cual hace un balance altamente positivo, Sobisch se fue a Buenos Aires desde donde prepara su próximo viaje a Europa. Allí en compañía de dos de sus hijos visitará el viejo mundo y al regreso tiene previsto recorrer la provincia en una aproximación a la sociedad del interior, ver y medir cómo está su vínculo con la gente. Sobisch quiere ser candidato y está esperando el momento para dar el paso en esa dirección.
Guillermo Pereyra sabe que dio un mal paso en la evaluación que efectuó de las internas partidarias subestimando el potencial del aparato estatal. Sostiene ahora que será candidato. La gran cantidad de rumores que se generan en su propio entorno pone en duda sus afirmaciones. Y esa dualidad debilita sus chances que venían intactas desde los dos triunfos de 2013, ahora deberá caminar  de nuevo convenciendo a sus seguidores que es verdad que quiere ser gobernador en el 2015; la derrota  ante los azules, los rumores acerca de su salud, la versión de que su familia no quiere que sea candidato y las divisiones por debajo de su figura sumada a la falta de una segunda línea que suplante la omnipresencia del senador o al menos complemente un cierta organicidad de los azul y blanco son los desafíos del petrolero. Pero sin duda que los próximos meses asistiremos a una carrera contrareloj por las candidaturas dentro del movimiento.

M.E.G.



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