La Política en Neuquén

Alberto, Omar y cómo revivir una vaca desfalleciente

Comienza un nuevo gobierno nacional y el mandatario provincial otra vez se involucra en un debate conocido. Defensa de los valores del gas y petróleo en boca de pozo.
domingo, 8 de diciembre de 2019 · 12:40

El 10 de diciembre en Neuquén capital llegan a su fin 20 años ininterrumpidos de gobiernos conducidos por espacios ajenos al MPN. También será el inicio de un nuevo idilio entre los vecinos capitalinos y un intendente surgido de las entrañas mismas del partido provincial, Mariano Gaido. Aunque se trate de relativizarla, no es una fecha más. Quedarán en la historia inmediata los logros de 16 años de gestión del recientemente desaparecido, Horacio “Pechi” Quiroga. El “hacedor” de Neuquén capital, tal como lo bautizara el actual gobernador Omar Gutiérre , durante la última pelea electoral municipal.

Asume Gaido, quedan atrás 20 años de gobierno comunal opositor y comienza en la provincia un momento político sin el árbitro que, desde la oposición, le ponía la pausa o apuraba las definiciones o debates según la circunstancia y conveniencia. Quiroga también, a su estilo, con su presencia era garante de la institucionalidad y del juego “limpio” entre oficialismos y oposiciones. Era la tercera pata de la gobernabilidad. Sin él las relaciones no serán las mismas. Ejemplo  de ello es el contrapunto de esta semana entre el senador nacional “kirchnerista”, Oscar Parrilli y el ex gobernador de Neuquén y referente del MPN, Jorge Sapag. El tema fue el posicionamiento del gobierno de Neuquén en defensa de los valores del gas y petróleo en boca de pozo y advirtiendo sobre la necesidad de establecer reglas claras para que las compañías petroleras retomen sus planes de inversiones en Vaca Muerta.

Las pertenencias

El legislador “cristinista” no dejó pasar la oportunidad para recordarle al mandatario, entre otros conceptos, su afinidad con el gobierno, saliente, de Mauricio Macri. Las declaraciones de Parrilli hicieron que Sapag ocupara el centro del ring y pusiera las cosas en su lugar. Con la paciencia de los que ven el juego desde afuera, dedicó unos minutos a ordenar las cosas y bajar los decibeles de la discusión con el senador “cristinista”, desafiándolo a trabajar por el futuro de Neuquén y de millones de argentinos. Sapag se mostró como un aliado de Alberto Fernández pero también dejó algunas advertencias sobre los obstáculos que el próximo gobierno nacional deberá sortear en el futuro inmediato. El ex gobernador sabedor de la voracidad de los gobiernos nacionales peronistas salió a bancar la parada de Gutiérrez.

Del contrapunto quedó el interrogante sobre la próxima gestión nacional y la recuperación económica de nuestro país. ¿Lo hará con Vaca Muerta o sin ella? Es muy difícil que los técnicos y escribas especializados acepten que quizás en el tiempo inmediato Vaca Muerta esté afuera del radar de Fernández. Si Macri pudo voltear la adjudicación de la construcción de la represa Chuihuido, bien puede este gobierno, por asumir, jugar a las escondidas con las petroleras extranjeras al menos por los próximos 6 u 8 meses. La discusión llevará por lo menos 4 meses. Consumirá el paso de este verano y el ingreso al próximo otoño. Serán épocas de vacas flacas rogando que alguien se ilumine y reviva a la muerta.

Disciplina partidaria

Sapag también fue contundente hacia adentro del MPN. Dijo que el tiempo de candidaturas y elecciones ya pasó y que era el momento de trabajar por la provincia y de respaldar al gobernador, Gutiérrez. El mensaje caló hondo entre todos los que asumen y proyectan espacios referenciales de cara al 2023. De los dichos del ex gobernador se desprende que al menos por los próximos tres años, del segundo mandato de Omar Gutiérrez, el único compromiso militante será en favor de la administración provincial.

Otra de las señales de reivindicación está relacionado con la decisión que el MPN adopto en el seno del Congreso Nacional. La diputada nacional Alma “Chani” Sapag confirmó que finalmente no estará en el interbloque con sus pares rionegrinos de Juntos Somos Río Negro. La decisión de la legisladora estuvo fundada en que mantendrá la identidad del MPN como bloque unipersonal y que acompañará la gestión de Alberto Fernández en la medida que el gobierno nacional respete las consideraciones y necesidades de la provincia de Neuquén. En este punto hay un retroceso por el “barullo” que oportunamente se hizo con la posibilidad de crear un frente legislativo junto a Alberto Weretilneck, que dicho sea de paso en ese marco se quedó con el despacho que durante años perteneció al MPN. ¿Lo reclamará para sí, Lucila Crexel? Es un interrogante, igual que su posicionamiento político a futuro.

                                                                

El regreso de Pereyra

En el plano petrolero sindical, Guillermo Pereyra acomoda su estructura para lo que anticipan será uno de los veranos más “calientes” que se recuerden. Hizo cirugía mayor entre los propios, está en una etapa de revisión interna promocionando ascensos y desafectaciones. Quiere a la tropa ordenada y sin fisuras. En el plano político se proclama aliado y defensor de la política que lleva adelante el gobernador, Gutiérrez. A tal punto que desactivó la agrupación Azul y Blanca para trabajar dentro de la lista Azul. En el terreno interno la dupla Gutiérrez-Pereyra dará mucho que hablar. El dúo es el que estará al frente de la estrategia de la defensa de los valores del petróleo y gas en boca de pozo. De hecho, las últimas semanas, son las de mayor diálogo entre ambos. Todo ha pasado desapercibido por el juego que Gutiérrez y Gaido propusieron con las promociones de nombres y cargos en las composiciones de sus futuros gabinetes. Lo cierto es que la atención y preocupación pasaron muy lejos del juego propuesto. El verano es largo, la reactivación de Vaca Muerta no será inmediata, mientras tanto cada 30 días hay que pagar sueldos y garantizar el funcionamiento de las administraciones ya sea provincial, municipal o de los poderes legislativo y judicial.

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