La interna del peronismo en Neuquén sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que un sector del justicialismo denunciara proscripción y maniobras políticas para impedir la participación de una lista opositora en las elecciones partidarias previstas para este domingo 15 de marzo.
El reclamo fue expresado públicamente por Ever Urrutia, militante justicialista y candidato a presidente del PJ capital por la lista 45, quien aseguró que el espacio fue excluido del proceso electoral interno y responsabilizó a la conducción alineada con el senador Oscar Parrilli.
Según sostuvo el dirigente, la decisión forma parte de una estrategia para bloquear la renovación dentro del partido y evitar que las bases del peronismo neuquino puedan expresarse en las urnas. En ese sentido, acusó al sector que responde al kirchnerismo de utilizar mecanismos políticos y judiciales para impedir la competencia interna.
En su planteo, Urrutia señaló que la exclusión de la lista responde a una lógica que, según afirma, se repite en otras provincias, donde –sostiene– se apela a amenazas de intervención partidaria y a decisiones de la justicia electoral para ordenar las disputas internas.
El dirigente también cuestionó lo que definió como “dos décadas de conducción que degradaron al Partido Justicialista en la provincia”, acusando al espacio referenciado en Parrilli de impulsar candidaturas por fuera del partido y priorizar intereses personales y familiares por sobre la estructura partidaria.
En ese marco, reivindicó la construcción del Frente Peronista, un espacio que –según aseguró– busca canalizar el reclamo de renovación dentro del justicialismo neuquino y que tiene como referente provincial al dirigente César Godoy.
“La renovación podrá demorarse, pero no se va a detener”, afirmó Urrutia, quien sostuvo que cada vez más militantes se suman a la propuesta política que impulsa ese espacio dentro del peronismo provincial.
La interna del PJ neuquino llega así a un nuevo punto de conflicto a pocos días de la votación partidaria, en un clima marcado por acusaciones cruzadas, denuncias de proscripción y una fuerte disputa por el liderazgo del justicialismo en la provincia.