EL TÁBANO

El díscolo discípulo

Y la liebre saltó por el lugar menos pensado. Fue Gastón Contardi -un producto de Pechi- quien le generó el mayor disgusto político desde el glorioso regreso al gobierno municipal. Y al tener que optar Quiroga eligió seguir para adelante. La política se hace para adelante, pareció ser su lógica de acción. Y el que se suma se suma y sí no que se ponga enfrente. Así fue. Mientras tanto dejar que el tiempo hiciera su trabajo sobre los espíritus insuflados.
viernes, 14 de febrero de 2014 · 10:56

Los días fueron pasando y los sofocones de diciembre dieron paso a los más reposados días de febrero, el viento, bien se sabe es un enemigo acérrimo de los tábanos y últimamente nos mantuvimos guardados. No sea cosa que terminemos por donde no deseamos. Plottier y el dilema de la Cooperativa, el PJ y las internas, los sobresaltos dentro de la CALF son algunos de los lugares donde anduvimos husmeando. Sabemos que aquí en la capital los porotos se juegan en torno al intendente Horacio Quiroga, ora por izquierda, ora por derecha. Para defenestrarlo o para endiosarlo, así funciona la cosa.

Tras unas horas difíciles de diciembre llegó el receso para la política municipal y con ello el sosiego que necesitaba el intendente que, llegado de Puiggari se encontró con una crisis interna de proporciones. Fue a Entre Ríos a buscar atención para su distress y a la vuelta encontró el patio trasero lleno de complicaciones. Laudó entre unos y otros y debió optar por que camino seguir y eligió, con cierto disgusto, seguir adelante. No sin antes amenazar que si continuaba la guerra interna se bajaba de cualquier proyecto y que cada cual se haga cargo de su suerte.

Y la liebre saltó por el lugar menos pensado. Fue Gastón Contardi -un producto de Pechi- quien le generó el mayor disgusto político desde el glorioso regreso al gobierno municipal. Y al tener que optar Quiroga eligió seguir para adelante. La política se hace para adelante, pareció ser su lógica de acción. Y el que se suma se suma y sí no que se ponga enfrente. Así fue. Mientras tanto dejar que el tiempo hiciera su trabajo sobre los espíritus insuflados.

Y llegado el momento Pechi volvió a hablar con Gastón. Con la paciencia que la situación aconseja y con la voluntad de dar por superada la crisis que los alejó.  Fue un intento vano, el ex presidente no supera el agravio y más allá de la formalidad de la relación con el intendente ha decidido emprender su propio derrotero político. Contardi le dijo no a Pechi tras atender un llamado telefónico. Miren que casualidad justo sale a la luz hoy cuando esta por producirse la apertura de sesiones ordinarias.

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