El domingo por la tarde pudo haber terminado en tragedia. Un hombre armado con una cuchilla de carnicero interceptó a una mujer que caminaba junto a su hija menor en la intersección de Río Negro y Kossman, Cipolletti, le arrebató el celular y, cuando el teléfono cayó al suelo en plena huida, sacó el arma blanca e intentó atacarla. La rápida reacción policial evitó que la escena pasara a mayores.
Eran cerca de las 17 cuando el miedo se apoderó de la esquina. Según el relato posterior de la víctima, el agresor la sorprendió mientras caminaba con la niña. En cuestión de segundos, le arrancó el teléfono de las manos y emprendió la fuga. Pero algo salió mal: el aparato cayó al piso.
Lejos de desistir, el hombre reaccionó con más violencia. Extrajo de entre sus prendas un cuchillo tipo carnicero de aproximadamente 28 centímetros y avanzó hacia ella. La situación se volvió desesperante. Un vecino que presenció el momento no dudó en intervenir para asistirla y frenar la agresión.
En paralelo, la víctima logró alertar al 911 RN Emergencias. La descripción precisa del sospechoso y el dato de que llevaba un arma blanca permitieron que el personal de la Subcomisaría 79°, con jurisdicción en el sector de las 1200 Viviendas, desplegara un operativo inmediato.
A pocos metros del lugar, los efectivos lograron ubicar al hombre cuando todavía merodeaba la zona. Al advertir la presencia policial, intentó deshacerse de la prueba: arrojó el cuchillo hacia el interior de una vivienda y buscó refugio en un domicilio cercano. No llegó lejos. Fue reducido y trasladado a la unidad policial.
La fiscalía en turno fue notificada y dispuso la detención del hombre por robo calificado en grado de flagrancia. La intervención coordinada permitió neutralizar una situación que, en cuestión de segundos, pudo haber escalado a un desenlace mucho más grave.