EN PRIMERA PERSONA

Vivir de la autogestión en medio de la pandemia

Paula Boselli es bailarina y docente. “Tuve que reinventarme porque necesito el ingreso económico” aseguró a este medio.
domingo, 8 de noviembre de 2020 · 02:00

Paula Boselli es bailarina, artista, profesora de danzas contemporáneas, docente y sobre todo apasionada. Nació en La Plata en 1977, pero al poco tiempo se vino a Neuquén donde supo desplegar todo su talento. Fue a los 26 años que se dio cuenta que la danza era lo suyo y sin dudarlo apostó a todo. Dirigió “Paisajes interiores” en 2014 y “TRASHedy” obra de Leandro Kees, en la que junto a Francisco Ruiz interpretó en 2017.

“Lo que ha de venir será maravilloso” dijo a principios de 2020 en una entrevista a un medio local. Sin embargo, la realidad mundial producto del coronavirus hizo del arte y de sus artistas un año de desafíos y de un constante reinventarse. “Siempre estuve en actividad. No he parado” contó Paula a mejorinformado.com y reconoció que “necesité reinventarme casi de forma automática porque vivo en un 60% de la autogestión”. 

Supo adaptarse a esa realidad bajo protocolos y pasó de “nuestra amada caja negra en el Histrión a los rincones de mi casa”. “Hubo mucha llegada del público, pero sobre todo cuando el encierro fue total. Hoy, la gente está cansada del encierro y los días lindos tienen un atractivo en el afuera” reconoció la mujer que también incursionó en el mundo del fitness. 

La docente pudo surfear los obstáculos y gracias a la gente “que entiende que es para sostener el proyecto de uno” pudo dictar el taller anual de Formación de Danza y se prepara para el cierre de fin de año en noviembre “de un modo amigable y virtual”. 

No hay dudas que el mundo entero se reinventó. No fue fácil. La tecnología lo permitió o al menos facilitó mantener nuestras actividades vigentes. “La gente se siente acompañada. Todo ha sido a través de una pantalla, pero se le busca la vuelta, al menos en la danza”

“Tuve que reinventarme porque necesito el ingreso económico. Tuve que cambiar la computadora e incluso comprarme un celular para dar clases virtuales”, reconoció la bailarina. 

A casi 8 meses de las restricciones en Argentina y con un futuro incierto sobre todo en las salas de teatro, Boselli mostró su preocupación: “Hablar del arte es fuerte y doloroso. Venía de un 2013 con producciones en Ámbito Histrión y el no poder trabajar desde la sala pega fuerte sobre todo a quienes estamos en la dirección, composición, creación y producción. No solo porque lo creativo es necesario, vital y el alma del artista sino porque es un eje fuerte en lo económico”. 

“Mi fuerte y lo que hoy me sostiene económicamente son los talleres virtuales” aseguró Paula quien reconoció también que “siempre hay movidas con otros artistas que desde la virtualidad nos comunicamos y juntos creamos”.

Todos extrañamos algo que la cuarentena postergó. Los abrazos y los encuentros. Encuentros en todos los escenarios que se te ocurran, pero un artista extraña su escenario, ese que comparte con otros. “Se añora el contacto con la gente porque la danza es eso. Se extraña mucho, pero intento correrme del lugar de lo que añoro y tengo la esperanza de que esto va a pasar y que, quizás lo maravilloso de este año, sea poder adaptarnos y convivir con esto nuevo para llegar a otra realidad posible y lo más cercana a lo que antes era”, concluyó Paula. 
 

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