La salida de Divina Gloria de Gran Hermano Generación Dorada tomó por sorpresa a los seguidores del reality. Apenas un día después de haber ingresado a la casa más famosa del país, la actriz tuvo que abandonar el juego tras sufrir un pico de presión que, sumado al estrés del encierro, encendió las alarmas médicas y la dejó fuera de competencia.
Sin embargo, lejos de desaparecer del radar, Divina Gloria reapareció el 1 de marzo durante la gala con un video especial dirigido a sus compañeros. La producción de Gran Hermano 2026 puso al aire el mensaje en pleno vivo y generó un clima de emoción entre los participantes que seguían atentos cada una de sus palabras.
“¡Hola! Mis queridos jugadores de la casa de The Big Brother. Aquí DiviGloria sana, salva y feliz de poder comunicarme con ustedes. La hago corta porque sino me doy mucha manija y hago un monólogo de dos horas”, lanzó fiel a su estilo teatral, mezclando humor y ternura desde el primer segundo.
En su despedida, Divina Gloria no dudó en hablar de los vínculos que alcanzó a construir en tan poco tiempo dentro de Gran Hermano Generación Dorada. “Los quiero. A pesar del poco tiempo que hemos estado juntos, hay gente con la que tuve mucha onda y mucho feeling”, aseguró con emoción.
Pero la gran revelación llegó cuando confesó que hubo alguien que le movió el piso. “Bueno, un amor que me quedó ahí titilando: Sarmiento. ¡Andrea, querida! ¡La Titi! ¡Lolo! Bueno, estoy mayor, no me acuerdo de todos los nombres”, bromeó, despertando sonrisas tanto dentro como fuera de la casa.
También se refirió al juego y alentó a sus ex compañeros a no guardarse nada: “Pero delen con todo, como venían haciendo. Y la bipolaridad de darlo todo, de divertirse, de jugar y a la vez de serruchar cabezas. Que es tremendo porque además recién nos conocemos”, reflexionó sobre la dinámica del reality.
Con su impronta descontracturada, cerró con una frase que se volvió viral: “Lo nuestro fue como un amor, un enamoramiento. Nos casamos en Las Vegas. Lo que pasó, queda en Las Vegas". Y remató: “Gracias por el aguante, el amor, la buena onda. Esa familiaridad que sentí, ese hilo rojo de amor... ¡Y odio! Así que, Gran Hermano 2026, edición dorada. ¡Arriba!”.