Fito Páez volvió a conquistar al público rosarino en la segunda noche de su residencia artística "Casa Páez" en el Teatro Astengo, donde se presentó solo al piano en un formato íntimo que agotó las entradas y dejó una atmósfera única.
Durante esta velada, el músico interpretó 19 canciones inéditas para aquella primera jornada, completando un total de 22 temas que ofrecieron a la audiencia una experiencia profunda, centrada en escuchar y sentir la música en su forma más pura.
La apertura estuvo a cargo de la joven artista local Amelia, quien junto a Gladyson Panther y Fermín Sagarduy presentó un set acústico con seis canciones propias de su álbum Onírika y otras composiciones nuevas, aportando frescura y sensibilidad a la noche.
En medio de una época donde, como expresó Páez, "todo se destruye tan rápidamente", el silencio absoluto y la atención del público en un teatro lleno simbolizaron una resistencia cultural valiosa, acompañando con emoción un repertorio que forma parte del imaginario latinoamericano.
Momentos que no voy a olvidar
Entre los momentos más destacados figuraron temas como "Pétalo de Sal", "Bello Abril" y la emblemática "La vida es una moneda", además de piezas emotivas como "La despedida", "El cuarto de al lado" —dedicada a sus hijos— y "Zamba del cielo".
La velada también rindió homenaje a la cultura argentina con la interpretación de clásicos como "Los ejes de mi carreta" y "Los mareados", donde Páez comentó: "Tres cosas lleva mi vida: amor, Rosario, dolor". Asimismo, sonaron "Desarma y sangra" de Charly García y "Viento dile a la lluvia", dedicada especialmente a Litto Nebbia.
Uno de los instantes más emotivos se vivió con la canción "El Oso", cuando Moris, legendario músico presente en el público, fue invitado por Páez a subir al escenario y recibió una ovación que reflejó el cariño y reconocimiento de la audiencia.
El artista también recordó su juventud, evocando cómo a los 13 años presenció un show de Charly García con La Máquina de Hacer Pájaros en ese mismo teatro, una experiencia que, según contó, le cambió la vida y definió su vocación musical.
"Lo que está pasando acá es energía buena", afirmó Páez durante la noche, mostrando una vez más la fuerza de un repertorio que lo posiciona como una de las figuras más influyentes de la música latina contemporánea.
La semana especial de Casa Páez seguirá el 13 de marzo en el Teatro El Círculo, donde presentará por única vez su obra más reciente, "Novela". La celebración culminará el 15 de marzo con un gran encuentro popular en el Monumento Nacional a la Bandera, prometiendo ser uno de los eventos más memorables de esta histórica residencia en la ciudad natal del artista.