Julieta Poggio volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras lanzar explosivas declaraciones sobre las llamadas “botineras”, un término popularizado para describir a las parejas de futbolistas. Lo que parecía un comentario espontáneo terminó convirtiéndose en una polémica de alto impacto.
Todo ocurrió durante un streaming, donde Julieta Poggio fue consultada sobre si podría tener una relación con un jugador de fútbol. Sin dudarlo, respondió: “Ni en p*do, no podría. No me veo en esa vida… me parece, con todo respeto, que son todos súper gatos los futbolistas”.
Lejos de frenar ahí, Julieta Poggio redobló la apuesta y agregó: “muchas minas son cornudas”, generando un inmediato revuelo. Si bien intentó aclarar que se trataba de una percepción personal, sus palabras se viralizaron rápidamente y provocaron reacciones de todo tipo.
Las redes sociales se inundaron de comentarios sobre los dichos de Julieta Poggio. Mientras algunos usuarios celebraron su sinceridad y tomaron sus frases con humor, otros cuestionaron la generalización y el tono utilizado para referirse a las mujeres vinculadas al mundo del fútbol.
La polémica creció aún más cuando figuras del espectáculo y el periodismo decidieron opinar. Nicole Neumann fue una de las primeras en marcar distancia, sugiriendo que no se puede juzgar a todas las relaciones por igual ni caer en estereotipos.
En la misma línea, Sofía Martínez y Morena Beltrán dejaron entrever su incomodidad con los dichos de Julieta Poggio, defendiendo el rol de las mujeres en el ambiente futbolístico y resaltando la complejidad de ese universo.
Otro de los puntos que generó ruido fue el contexto en el que se dio la declaración. Julieta Poggio estaba acompañada por Lola Latorre, hija de Diego Latorre y Yanina Latorre, una familia marcada por un escándalo de infidelidad que en su momento tuvo gran repercusión mediática.
De esta manera, fiel a su estilo frontal, Julieta Poggio volvió a revolucionar las redes y a instalar un tema de debate que mezcla espectáculo, fútbol y estereotipos, demostrando una vez más el impacto de sus palabras en la conversación pública.