La vida privada de Lionel Messi siempre genera curiosidad, incluso cuando el capitán de la Selección Argentina intenta mantener un perfil bajo fuera de la cancha. Acostumbrado a hablar con la pelota y no con los micrófonos sobre temas personales, el rosarino sorprendió al abrir una ventana a su intimidad y contar detalles poco conocidos de su relación con Antonela Roccuzzo.
La confesión se dio en una entrevista distendida junto a Nicolás Occhiato y Diego Leuco para LUZU TV, donde el futbolista se permitió reflexionar sobre su forma de amar. Ante la pregunta sobre si se considera romántico, Messi admitió que no es de grandes demostraciones públicas, aunque aclaró que tiene su propio modo de expresar cariño.
En ese contexto, explicó que suele ser muy detallista en lo cotidiano. Contó que, por sus rutinas y compromisos, muchas veces no se cruza con Antonela Roccuzzo durante gran parte del día, y que por eso le gusta sorprenderla con pequeños regalos o gestos cuando se va de casa. Sin embargo, reconoció que le cuesta expresar emociones con palabras.
Esa diferencia de personalidades fue, según él mismo relató, el inicio de una pequeña crisis. Messi confesó que su pareja es mucho más demostrativa y romántica, y que con el tiempo ella fue cambiando esa actitud. Según explicó, las discusiones aparecieron cuando ella sintió que debía adaptarse a su carácter más frío y reservado.
El futbolista reveló que hubo un momento clave en el que decidió plantear lo que sentía. Le dijo que ya no la notaba como antes y que percibía un cambio en su forma de demostrar afecto. Ese reclamo sincero, lejos de generar un conflicto mayor, sirvió para poner sobre la mesa una dinámica que ambos necesitaban revisar.
Durante la charla también hubo espacio para el humor. Occhiato le preguntó qué tipo de contenidos consume en televisión y plataformas digitales, y Lionel Messi sorprendió al admitir que le gustan los programas de espectáculos. Aunque no suele mirar streams, reconoció que a veces ve LUZU TV y que sigue de cerca LAM.
Entre risas, contó que disfruta del chisme y que ese costado lo heredó de su madre. Aclaró que Antonela Roccuzzo no comparte ese gusto y que suele mirar esos programas en soledad, solo para “estar al día”. Una confesión inesperada que mostró un costado cotidiano y humano del ídolo.
Con estas declaraciones, Messi dejó en claro que incluso las parejas más consolidadas atraviesan diferencias, charlas incómodas y ajustes emocionales. Lejos de la perfección idealizada, el capitán campeón del mundo mostró que el amor también se construye con diálogo y autocrítica.