No fue una respuesta impulsiva ni una réplica aislada. Mauro Icardi eligió un descargo largo y minucioso para fijar una posición definitiva frente a Wanda Nara, con un mensaje que tensó aún más un vínculo ya quebrado y provocó un inmediato revuelo público.
El texto apareció en sus redes luego de que circularan versiones sobre un supuesto diálogo fluido entre ambos. Lejos de dejar pasar esas afirmaciones, Mauro Icardi decidió confrontarlas con una enumeración extensa de episodios que, desde su mirada, explican por qué no hay margen para recomponer la relación. “Voy a ser bien claro. Las mentiras de esta mujer son falsas”, escribió, y desde ahí avanzó sin atenuantes.
A lo largo del mensaje, el futbolista expuso situaciones judiciales y personales que considera determinantes. Entre ellas, denuncias que define como falsas y episodios que, según su relato, lo dejaron fuera de sus propias casas. En ese tramo incluyó una acusación sensible: “(Wanda) deslizó públicamente haber sido víctima de abuso sexual, llegando a compararse con una víctima real, marcando así el inicio de su propia debacle”.
El conflicto por sus hijas también ocupa un lugar central en el descargo. Mauro Icardi aseguró que durante meses no pudo ver ni tener vínculo con Francesca e Isabella y cuestionó el incumplimiento de resoluciones judiciales. “No cumplió con ninguna orden judicial cuando debía entregarme a mis hijas”, señaló, dentro de un apartado donde volvió a cargar contra el manejo de esas situaciones.
El texto suma además una serie de acusaciones que refuerzan el tono confrontativo del mensaje. Mauro Icardi habló de retenciones prolongadas, de influencias negativas y de hostigamientos organizados. “Envenena la psiquis de dos niñas en contra de su padre y de su familia”, escribió, aludiendo a un escenario que, según su versión, excede el conflicto de pareja.
Otro de los focos apuntó al entorno legal que acompaña a Wanda Nara. Sin matices, el futbolista cuestionó esa elección y la vinculó con decisiones judiciales que, siempre según su relato, buscaron modificar jurisdicciones desfavorables. El señalamiento se integra al conjunto de hechos que enumera para sostener su postura.
Hacia el final del descargo, Mauro Icardi retomó un reclamo económico que ya había mencionado en otras oportunidades. “Me robó siete millones de euros, hecho que ya es de conocimiento público”, escribió, como parte de una lista que no deja lugar a interpretaciones conciliadoras.
La definición llegó sin rodeos y funcionó como cierre conceptual del mensaje. “Esta persona en mi vida es solamente la madre de mis hijas. Nunca jamás será familia”. Con esa frase, Mauro Icardi dejó en claro que, para él, el conflicto no tiene retorno.