General Roca volvió a ser escenario de un episodio insólito. Un hombre decidió apagar la tobillera electrónica que llevaba colocada por una causa judicial y creyó que así podría moverse libremente sin ser detectado. El plan duró poco: el sistema de monitoreo alertó de inmediato y la Policía lo encontró caminando por la vía pública.
Todo comenzó el domingo, cuando la central de UADME detectó que el dispositivo había dejado de emitir señal. Se activó el protocolo de búsqueda y se revisó la última ubicación registrada. Al llegar a su domicilio, los efectivos comprobaron que no estaba allí, lo que encendió las alarmas.
La Policía desplegó recorridas preventivas y finalmente lo localizó en la zona de calle Buenos Aires. El hombre intentó justificar su salida diciendo que iba hacia el centro, pero los uniformados confirmaron que llevaba la pulsera electrónica por una causa vinculada a la tenencia de un arma.
La fiscal de turno dispuso su inmediata detención por desobediencia judicial. El sujeto fue trasladado a la Comisaría 31, donde quedó alojado a disposición de la Justicia.
Las tobilleras electrónicas son una herramienta que refuerza el control de la Justicia y limita las posibilidades de fuga. El episodio de Roca confirma que, aunque algunos intenten vulnerarlas, el sistema responde.