En los últimos días, el nombre de Noelia Marzol volvió a explotar en las redes. Todo comenzó con un video que se viralizó y que desató una catarata de comentarios: ella y su marido, Ramiro Arias, compartiendo un momento de intimidad en la pileta, mientras sus hijos estaban cerca. Las críticas no tardaron en aparecer y, como suele ocurrir, el juicio ajeno se volvió implacable.
Lejos de quedarse callada, Noelia Marzol decidió contestar. No solo para cerrar el tema, sino para marcar postura. Desde su cuenta de Instagram, publicó un mensaje directo, sin rodeos ni disculpas encubiertas. “Deseo que muchos niños más sean criados en ambientes tan llenos de amor, respeto, libertad, felicidad y contención”, escribió, dejando en claro que no se siente ni avergonzada ni culpable.
Pero su descargo no terminó ahí. Apuntó de frente a quienes la cuestionaron y redobló la apuesta: “En esta familia mandamos besos a los miles de opinólogos en las redes. Mientras ustedes hablan nosotros nos encargamos de criar niños felices y sanos. Abrazame así siempre, Ramiro. Vos dale para adelante que los de afuera son de palo”. La frase fue un claro mensaje: no piensa educar ni amar bajo la presión de desconocidos.
Para sostener su mirada, Noelia Marzol compartió además la reflexión de la psicóloga y sexóloga Agustina Soria Gómez, quien habló del daño que genera relegar el vínculo de pareja cuando llegan los hijos. La especialista remarcó que una relación con afecto, deseo y conexión no perjudica a los chicos; por el contrario, puede ser un modelo sano de amor y convivencia.
Ese planteo fue todavía más allá: priorizar el vínculo adulto —sin perder de vista el cuidado de los hijos— también forma parte de la crianza. La idea de que “ser buenos padres” implica anular la pareja quedó en el centro del debate, y Noelia la tomó para reforzar su posición.
Con su respuesta, la bailarina volvió a mostrar un rasgo que la caracteriza: no esquiva el conflicto y sostiene lo que piensa, aun cuando sabe que le puede costar críticas. Su mensaje fue claro, polémico y frontal. Y, por ahora, está lejos de dar marcha atrás: para ella, criar con amor también incluye defender el espacio de la pareja, aunque a muchos no les guste.