Un hombre que llevaba más de tres años prófugo de la Justicia rionegrina fue finalmente detenido en Cipolletti. La captura se produjo en plena recorrida policial de rutina, cuando dos efectivos de la Comisaría 45° lo reconocieron pese a sus intentos de esconderse. La orden de la Justicia era desde noviembre de 2022 por una causa de abuso sexual.
La escena se desarrolló en la intersección de Los Caranchos y Río Neuquén en el barrio Obrero, donde el sujeto fue sorprendido en el patio de una vivienda. Su actitud nerviosa y esquiva llamó la atención de los uniformados, que no dudaron en acercarse. Pero al intentar identificarlo comenzó una huida que terminó poco después en el patio de otra vivienda donde fue atrapado. Al verificar sus datos en el sistema, confirmaron lo que temían: se trataba de un prófugo con pedido de captura vigente.
Este hombre, que durante más de tres años logró esquivar a la Justicia, se movía con total impunidad en la ciudad. Su presencia en un barrio expone un costado inquietante: la facilidad con la que alguien acusado de un delito grave puede mezclarse entre los vecinos sin ser detectado.
Además, el operativo revela otra cara de la realidad: la detención no fue producto de un despliegue especial ni de un operativo de inteligencia, sino de una patrulla rutinaria. Es decir, el prófugo cayó por azar, por la mirada entrenada de dos policías que supieron leer la sospecha en un gesto.
Finalmente, el hombre fue trasladado a la Comisaría 45° del barrio Anaí Mapu, y puesto a disposición de la Fiscalía, cerrando un capítulo que llevaba abierto desde 2022.