El portón cambió de barrio y también de escala. Pampita dejó atrás su casa de Barrio Parque después del robo que sufrió en septiembre y se instaló en una residencia de Palermo Chico. La decisión no fue solo inmobiliaria: incluyó una medida cautelar para evitar que se difunda la fachada y preservar la intimidad del nuevo domicilio.
Pampita eligió un perfil bajo en cuanto a ubicación, pero el hermetismo no alcanzó para ocultar el dato que más ruido generó. En televisión trascendió que la propiedad responde al estilo de un “palacio francés” y que combina metros, altura y detalles clásicos en una de las zonas más cotizadas de la Ciudad de Buenos Aires.
La vivienda ronda los mil metros cuadrados cubiertos y suma una extensa superficie semicubierta. Cinco dormitorios, varios baños, gimnasio propio, piscina, quincho con parrilla, solárium y cocheras forman parte del paquete. No es solo una casa amplia: es una estructura pensada para recibir, celebrar y moverse con comodidad sin salir del perímetro.
Semanas antes de concretar la mudanza, Pampita había reflexionado sobre el sentido de invertir en el presente. “Me decía (Martín Pepa) que por qué toda esa plata que gasto en el alquiler no la ahorro y en diez años me compro una megacasa. Pero no, en diez años ya me perdí diez años de la crianza de mis hijos. Quiero ahora vivir en una megacasa divina con jardín con todo para todos”. La frase funcionó como declaración de principios.
El número terminó de confirmar esa postura. Según se informó, quien ocupaba antes la propiedad abonaba alrededor de diez mil dólares mensuales, pero el valor se actualizó y hoy la cifra ascendería a unos quince mil dólares por mes. Un alquiler que impacta incluso dentro del mercado premium porteño.
Aunque el inmueble estaría publicado a la venta por más de once millones de dólares, la modelo habría optado por un contrato temporal. No se trata de una compra estratégica a largo plazo, sino de una etapa que prioriza comodidad y resguardo inmediato.
La nueva residencia de Pampita ya tuvo su primer evento familiar importante con la celebración de los 18 años de Bautista Vicuña. Puertas adentro, la consigna parece clara: seguridad reforzada, jardín amplio y tiempo compartido sin esperar una década.