El prime time del lunes no se presentó como una noche más, ya que tenía un nuevo cruce picante entre dos figuras del espectáculo. En una grilla televisiva cada vez más ajustada, Wanda Nara tomó una decisión estratégica que tensó el aire desde temprano y dejó planteado un duelo directo con la China Suárez. El resultado no tardó en expresarse en los números.
Del lado de El Trece, la apuesta fue el estreno de La hija del fuego, la serie protagonizada por la China Suárez que llegó con expectativa y un horario definido. Sin embargo, la jugada que alteró el tablero fue el adelantamiento de MasterChef Celebrity, que pasó a ocupar una franja clave y se cruzó de frente con la ficción debutante.
Antes del choque pleno, el escenario ya marcaba diferencias. Mientras El Trece iniciaba su propuesta con mediciones moderadas de 3,2, Telefe sostenía una base alta en la previa de 7,3, lo que anticipaba una noche compleja para cualquier competencia directa. Aun así, la señal del sol decidió sostener su estreno sin modificaciones.
El punto de inflexión llegó con el arranque formal del reality conducido por Wanda Nara. Apenas ingresó al aire, MasterChef Celebrity se afirmó con cifras sólidas de 7,9 que duplicaban ampliamente a la ficción rival y sus cortos 4.0 puntos de rating, marcando una distancia que no solo se mantuvo sino que se amplió con el correr de los minutos.
Mientras el ciclo gastronómico escalaba de manera constante, La hija del fuego logró un crecimiento leve de 4.2, aunque insuficiente para equilibrar la balanza de los 8,1 que llevaba el reality. La brecha se volvió cada vez más evidente y el enfrentamiento, que en la previa se había leído como parejo, empezó a transformarse en un dominio claro de un solo lado.
Con el avance de la franja, la diferencia se convirtió en una señal inequívoca. MasterChef Celebrity alcanzó sus picos más altos de 11 puntos cuando aún compartía horario con la serie, confirmando que la decisión de adelantar el programa no fue solo defensiva sino también ofensiva en términos de rating.
Cuando el cruce directo se disolvió y cada canal siguió su programación, el impacto ya estaba sellado. Wanda Nara había ganado la primera batalla del prime time con una ventaja amplia, mientras que la China Suárez quedaba relegada en una noche que, lejos de consolidar su estreno, expuso con crudeza la distancia entre ambas apuestas televisivas.