El último parte de la Administración de Parques Nacionales indica que la situación en relación a los incendios que se desataron hace semanas en la región patagónica de nuestro país es de extrema complejidad debido a la simultaneidad de numerosos focos ígneos, lo que derivó en un despliegue masivo de brigadistas en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz.
El combate contra las llamas se dificulta por las condiciones meteorológicas adversas, entre ellas altas temperaturas, vientos intensos y baja humedad relativa, que son factores que incrementan el riesgo de propagación del fuego hacia nuevas áreas de bosques nativos.
En el Parque Nacional Los Alerces, una de las zonas más afectadas, trabajan 247 personas de la Administración de PN en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y 265 efectivos de Chubut.
El organismo tiene 300 brigadistas de distintas regiones de Argentina en estado de alerta para garantizar los recambios en la línea de fuego.
A raíz del panorama actual, se dispuso el cierre de la Portada Norte del parque y la restricción del uso náutico recreativo en el Lago Futalaufquen, con el objetivo de facilitar la operación de 20 medios aéreos desplegados en la zona.
El Gobierno nacional ya decretó el estado de Emergencia Ígnea para las provincias de Chubut, Neuquén, Río Negro, Neuquén, La Pampa y recientemente Santa Cruz, lo cual fue un pedido de la clase política de la región.
El informe de Parques Nacionales destacó que la articulación entre las distintas jurisdicciones es permanente, con prioridad en la seguridad del personal y la conservación de los ecosistemas, en un contexto donde no se prevén precipitaciones para los próximos días.
Nación movilizó en las últimas semanas 426 brigadistas y una flota de apoyo logístico para intentar contener los distintos frentes que afectan pastizales y bosques nativos en los parques nacionales Lago Puelo, Nahuel Huapi y Lanín, zonas donde la vigilia es permanente para evitar una propagación de las llamas.