Una azafata uruguaya y su novia recibieron una terrible golpiza y fueron obligadas a besarse en un autobús londinense por al menos cuatro hombres (uno de ellos hablaba español).
Sin pudor o recato, un grupo de hombres que viajaban en el mismo vehículo se acercó a la pareja y le exigieron que se besaran para su "entretenimiento". Tras la negativa, sobrevino la golpiza.
Todo iba bien hasta que los hombres comenzaron a hostigarlas para que se dieran un beso mientras realizaban gesticulaciones sexuales y proferían comentarios lascivos y homofóbicos. La situación escaló rápidamente y devino en violencia.
"Lo siguiente que sé es que estaba siendo golpeada. Me mareé al ver mi sangre y retrocedí. No recuerdo si perdí la conciencia o no", contó Melania en declaraciones que reproduce Daily Mail.