El Gobierno cumplió con el primer pago del año al Fondo Monetario Internacional (FMI) y las reservas del Banco Central quedaron por debajo de los US$45.000 millones. El desembolso fue de US$832,5 millones en concepto de intereses, lo que redujo las arcas a US$44.750 millones, según el reporte oficial.
Para afrontar el compromiso, la Argentina había adquirido la semana pasada US$808 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro estadounidense, la moneda que utiliza el FMI en sus operaciones.
En paralelo, una misión técnica del organismo llegó a Buenos Aires para avanzar en la segunda revisión del acuerdo vigente. El equipo, encabezado por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, analizará el cumplimiento de dos metas clave: el superávit fiscal y la acumulación de reservas.
En materia fiscal, el Gobierno exhibe resultados positivos: en 2025 se alcanzó un superávit primario cercano al 1,4% del PBI, por encima de la meta pactada en 1,3%. Sin embargo, el frente externo muestra dificultades: la acumulación de reservas quedó US$11.085 millones por debajo del objetivo, lo que obligará a pedir un waiver al organismo.
La visita del FMI también coincide con la polémica sobre la medición oficial de la inflación, un punto que forma parte de los compromisos asumidos en el acuerdo. Por ahora, el organismo no se pronunció, pero se espera que lo haga al cierre de la misión.
De aprobarse la auditoría, el FMI enviará un desembolso de US$1000 millones. Mientras tanto, el calendario de pagos para 2026 marca compromisos por más de US$4400 millones, distribuidos en siete vencimientos a lo largo del año.