La desaparición de Tania Suárez, una joven de 34 años de Córdoba, tuvo en vilo a toda la ciudad durante más de dos días tras desaparecer sin dar aviso. La mujer se había ido a encontrar con un hombre que conoció en una app. Nunca regresó a su hogar y el lunes, con la denuncia, se desplegó la búsqueda policial.
Tania tiene 34 años, trabaja como empleada municipal en el Registro Civil del CPC Argüello, es madre de cuatro hijos (dos niños y dos adolescentes) y llevaba semanas chateando con un hombre al que había conocido por Facebook Parejas.
El martes la joven fue encontrada con vida por los Bomberos: estaba boca abajo, atada con cinta en manos y pies, desorientada y todavía vestida. La escena fue en un baldío en la ciudad de La Cumbre, a la vera del río crecido.
La sociedad cordobesa sigue conmocionada por el ataque y la aparición, mientras continúa la investigación analizando chats y recopilando testimonios. Suárez incluso declaró que tuvo que "hacerse la muerta" para sobrevivir.
Por las características del caso, se está tratando como un inento de femicidio. Además, se supo que fueron dos hombres los que estuvieron con ella el domingo y que aparentemente ninguno se parecía al de las fotos de la aplicación de citas.
Actualmente la investigación está en manos de la fiscal de Violencia Familiar y Género, Andrea Martin, y la fiscal de instrucción Paula Kelm, quienes manejan la causa bajo secreto de sumario. Tania se encuentra internada en un hospital céntrico de Córdoba y deberá atravesar pericias médicas, toxicológicas e interdisciplinarias.
En base a estos resultados, las fiscales podrá determinar el contexto en el que se produjo el ataque, cómo fue trasladada de Córdoba a La Cumbre y si fue abusada sexualmente.
El encuentro en persona comenzó mal ya que una vez allí notó que el hombre no era el de la foto de perfil de Facebook. Los chats revelaron que a las 19.04 del domingo, Tania le escribió a su hija: “Nada que ver a la foto, tiene cara de Sajen”, en referencia al violador serial que actuó en Córdoba entre 2001 y 2004.
Los mensajes siguieron. A las 20.20 le dijo a su hija: “Si veo algo raro te aviso”. A las 20.53, escribió: “Me dio un agua, tenía gusto a mierda”. Y a las 22.47: “Ya me llevan estos dos, que no sé quiénes son”. Después ya no hubo conversación y aunque su hija llamó, no consiguió más respuestas.
Cuando la encontraron dos días después, la mujer estaba fuertemente atada, sin celular. La familia cree que Tania fue drogada, sometida y trasladada en algún vehículo hacia Punilla. De hecho, uno de los pocos datos que alcanzó a balbucear fue el de un auto Audi, oscuro.
Aunque afortunadamente fue encontrada con vida, la preocupación de la familia sigue ya que quieren encontrar a los responsables y asegurarse de que no vuelva a ocurrirle ni a ella ni a nadie.