A mediados de febrero, Luciano Castro tomó una determinación que sorprendió al ambiente artístico: decidió internarse por voluntad propia en una clínica especializada para tratar sus adicciones. En medio de una fuerte exposición mediática por sus conflictos sentimentales con Griselda Siciliani, el actor optó por priorizar su salud y comenzó un proceso puertas adentro en una de las sedes de Cetraq.
Después de varias semanas de tratamiento, Luciano Castro recibió el alta médica, aunque no se trata de una salida definitiva. Según contó Paula Varela en el programa Lape Club Social, que conduce Sergio Lapegüe por América, el actor continuará bajo estricta supervisión profesional para sostener su recuperación.
“Luciano Castro recibió el alta. Es una buena noticia. Tiene que ponerse a grabar la segunda temporada de la ficción de Sebastián Ortega con Carla Peterson y Leticia Siciliani, su ex cuñada”, detalló Paula Varela, marcando el desafío laboral que enfrentará el actor en esta nueva etapa, donde deberá reencontrarse con la hermana de su ex pareja.
Sin embargo, la periodista aclaró que el alta es parcial y que implica una fuerte responsabilidad. “Me dicen ‘alta transitoria y terapia ambulatoria’. Él continúa la terapia, tiene que ir, tiene que reportarse. No es que soltó y ya está, ‘me curé y no voy más’. Él sigue, tiene que ir, tiene una persona con la que se comunica y le hacen un seguimiento”, explicó en vivo.
El panorama para Luciano Castro es claro: deberá cumplir con cada instancia del tratamiento. “Si ellos ven que no está funcionando, o él vuelve a pedir ayuda, tiene que volver a la internación permanente”, agregó Paula Varela, subrayando que el objetivo final es alcanzar el alta definitiva, algo que dependerá exclusivamente de su compromiso.
En lo personal, también hubo avances importantes. Según revelaron en Lape Club Social, Luciano Castro ya se reencontró con sus hijos, Esperanza y Fausto, fruto de su relación con Sabrina Rojas, quienes habían estado de vacaciones en Mar del Plata.
De esta manera, Luciano Castro inicia una nueva etapa marcada por la terapia ambulatoria, el regreso al trabajo junto a Sebastián Ortega, Carla Peterson y Leticia Siciliani, y el desafío de reconstruir su vida lejos del escándalo que lo tuvo en el centro de la escena.