Axel Kicillof inauguró el período de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense con un discurso atravesado por fuertes cuestionamientos al gobierno de Javier Milei, al que responsabilizó por la crisis económica y por la reducción de recursos destinados a la provincia.
En el inicio de su exposición, el Gobernador centró sus críticas en el desempeño de la economía nacional y sostuvo que las proyecciones oficiales no se cumplieron. Señaló que, lejos de una recuperación rápida, el escenario actual muestra cierres de empresas en distintos sectores productivos, aumento de despidos y deterioro del poder adquisitivo. En ese marco, definió el rumbo económico como “un fracaso” y advirtió sobre un crecimiento de la desigualdad.
Kicillof también apuntó contra lo que consideró una política de concentración de ingresos. Según planteó, mientras un grupo reducido obtiene beneficios extraordinarios, amplios sectores de la sociedad atraviesan mayores dificultades. “¿Qué festejan?”, se preguntó en referencia a los anuncios del Gobierno nacional.
Otro eje central del discurso fue el reclamo por fondos que, según la administración bonaerense, fueron recortados por la Nación. El mandatario aseguró que en los últimos dos años la provincia dejó de recibir recursos equivalentes a un tercio de su presupuesto, lo que calificó como una “asfixia financiera”. “Tenemos menos transferencias y más abandono”, sintetizó.
En contraste, el gobernador repasó acciones de su gestión en áreas como salud y educación, donde reivindicó la continuidad de políticas públicas pese al contexto adverso. En relación al paro docente que afectó el inicio de clases, adelantó que firmará un decreto para garantizar la expansión de la sala de 3 años en todo el territorio bonaerense, como parte de una estrategia que apunta a asegurar el acceso a la educación desde la primera infancia hasta el nivel universitario.
La seguridad también ocupó un tramo relevante del mensaje. Kicillof remarcó que se trata de una función esencial del Estado y cuestionó las posturas que promueven su reducción. En ese sentido, pidió a la Legislatura avanzar con una nueva ley para el personal policial que modernice el sistema de reclutamiento y carrera, y anticipó el envío de una reforma a la Ley de Seguridad Pública.
Sobre el cierre, el Gobernador adoptó un tono con proyección política al plantear que existe una alternativa al modelo impulsado por La Libertad Avanza. “No estamos condenados a esta pesadilla, hay otro camino”, afirmó, en un mensaje que excedió el plano provincial y se proyectó hacia el escenario nacional.