“Voy a liderar la batalla judicial”
Mariano Cúneo Libarona confirmó que no dejará el Ministerio de Justicia. Aseguró que evaluó su salida, pero que el Presidente y su hermana le pidieron que continuara.
“Vine por el bronce, por el cariño a la justicia”, sostuvo.
Y agregó que seguirá “para liderar la batalla judicial”.
El mensaje no fue solo de continuidad, sino de confrontación. El ministro dejó en claro que su gestión apunta a impulsar cambios estructurales en el sistema penal y jurídico.
Baja de edad de imputabilidad: el eje más inmediato
Uno de los puntos centrales de su agenda es la reducción de la edad de imputabilidad. Cúneo Libarona argumentó que la realidad actual exige actualizar la legislación.
“Hoy ese chico de 14 años conoce perfectamente lo que hace, sabe qué está bien y qué está mal; actúa con dolo, conocimiento y voluntad”, afirmó.
También cuestionó el impacto del sistema vigente en las víctimas:
“A las víctimas que les mataron un hijo no les podés decir que el chico de 13 años está al día siguiente en la casa de enfrente en absoluta impunidad; eso es inaceptable”, cuestionó.
Al mismo tiempo, aclaró: “Antes del delito fallaron las políticas públicas y la educación; luego del delito, el Estado debe poner un límite y dar una respuesta a la víctima”.
La discusión combina seguridad, responsabilidad penal juvenil y el rol del Estado, en un contexto de fuerte sensibilidad social frente al delito.
Femicidio: cuestionamientos y propuesta de reforma
El ministro también apuntó contra la actual figura del femicidio.
“El femicidio es inconstitucional porque es solo para la mujer”, señaló.
Calificó la redacción vigente como “difusa e imprecisa” y planteó que debería reformularse para abarcar todas las hipótesis bajo una denominación que contemple tanto “hombricidio” como “femicidio”.
“Si vos derogás el femicidio, inmediatamente 130 personas recuperan la libertad; no va a pasar. Se le da otra forma para que sea justa y proporcional para todos”, explicó.
Y remarcó: “El sexo o la tendencia sexual que tengas no puede generar impunidad ni privilegios; somos todos iguales ante la ley”.
El planteo reabre un debate jurídico y político de alto voltaje, en un tema atravesado por años de discusión pública.
Aborto: sin cambios
En contraste con las reformas penales, el ministro descartó modificaciones en la ley de interrupción voluntaria del embarazo.
“El aborto se mantiene en la posición que tiene hoy, ya es ley y no hay ningún interés del gobierno en dar marcha atrás”, afirmó.
Con esa definición buscó despejar especulaciones sobre un posible retroceso en materia de derechos reproductivos.
Una agenda que acumula tensión
En una sola entrevista, Cúneo Libarona habló de continuidad en el cargo, respaldo presidencial, reforma penal juvenil, redefinición del femicidio y mantenimiento de la ley de aborto.
No se trata de un debate aislado, sino de un paquete de posiciones que impactan en distintos sectores: víctimas de delitos, organizaciones feministas, juristas, dirigentes políticos y votantes.
La “batalla judicial” que anticipó el ministro no parece limitarse a los tribunales. También se juega en el Congreso y en la opinión pública, donde cada una de estas propuestas despierta apoyos y rechazos con la misma intensidad.