El 2026 aparece en el radar del horóscopo chino como un año que no dará respiro en el plano emocional. En ese contexto, Ludovica Squirru puso el foco en una advertencia puntual que encendió alarmas entre sus seguidores: habrá signos que deberán prepararse para una noticia amorosa difícil, de esas que obligan a replantear vínculos, expectativas y decisiones que parecían firmes.
Según el análisis de la astróloga, el cambio de ciclo energético no impactará de manera uniforme. Mientras algunos signos encontrarán oportunidades de renovación, otros quedarán más expuestos a tensiones sentimentales, desenlaces incómodos o revelaciones que alteran el rumbo de una relación. Dentro de ese grupo, Ludovica Squirru identificó a tres animales del zodíaco que cargarán con el tramo más áspero del año.
La Rata encabeza la lista de los signos más sensibles en materia afectiva. De acuerdo con la lectura del ciclo, este signo podría atravesar momentos de confusión emocional, con dificultades para sostener acuerdos claros. El problema no estaría tanto en el entorno como en una lucha interna entre lo que se desea y lo que realmente se puede construir, generando choques, silencios prolongados o decisiones que llegan tarde.
Para el Buey, el desafío aparece desde otro lugar. Su búsqueda natural de estabilidad puede verse amenazada por situaciones que rompen la previsibilidad. En 2026, el amor exigiría flexibilidad, algo que no siempre resulta cómodo para este signo. La advertencia apunta a relaciones que se enfrían, promesas que se dilatan o proyectos compartidos que quedan en pausa, generando frustración y desgaste emocional.
El caso del Conejo tiene un matiz distinto pero no menos delicado. Aunque no se lo ubica entre los signos más golpeados del año, sí podría enfrentar un episodio puntual que funcione como quiebre. Expectativas que no se cumplen, verdades que salen a la luz o la necesidad de cerrar una etapa serían parte de ese proceso que duele, pero que también obliga a redefinir el camino afectivo.
En la lectura de Ludovica Squirru, estas situaciones no aparecen como castigos sino como movimientos necesarios dentro del ciclo. La astrología china plantea que ciertas pérdidas o decepciones cumplen la función de despejar el terreno para vínculos más alineados con el momento vital de cada persona.