El Gobierno nacional dará este viernes un nuevo paso en su intento de avanzar con la reforma laboral, al convocar a una reunión de la mesa política en la Casa Rosada con el objetivo de ordenar la estrategia legislativa y pulir detalles del proyecto antes de su tratamiento en el Congreso.
El encuentro será encabezado por el jefe de Gabinete y contará con la participación de figuras clave del oficialismo, entre ellas Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Martín Menem y Diego Santilli, mientras que no se descarta la presencia de Karina Milei. Se trata del primer cónclave político del año y marca el inicio formal de las negociaciones de cara a las sesiones extraordinarias que el Ejecutivo planea convocar para febrero.
Según reconocen dentro de La Libertad Avanza, la intención no es reescribir el proyecto sino mantener su eje central, con cambios mínimos respecto del texto que ya obtuvo dictamen en diciembre. En el oficialismo advierten que no quieren que la iniciativa se diluya durante el debate parlamentario y remarcan la necesidad de evitar modificaciones que alteren su espíritu original.
De todos modos, el Gobierno es consciente de las resistencias que genera el capítulo tributario, en especial los puntos vinculados a cambios impositivos que impactan en las provincias, como el impuesto a las Ganancias. Además, ese apartado deberá ser revisado tras la aprobación del Presupuesto 2026, que finalmente no incluyó reformas sensibles como las vinculadas a coparticipación, subsidios energéticos o financiamiento universitario.
En este escenario, Diego Santilli ya inició contactos con gobernadores para acercar posiciones y sumar apoyos, mientras que Patricia Bullrich trabaja en el Senado para construir consensos con bloques aliados y sectores dialoguistas de la oposición. En Balcarce 50 admiten que podría haber ajustes puntuales, pero descartan aceptar cambios profundos.
Pese a las dificultades, en el Ejecutivo mantienen el optimismo. Consideran que el clima político es más favorable tras la aprobación del Presupuesto y confían en que la reforma laboral pueda avanzar primero en el Senado y luego llegar a Diputados sin alteraciones significativas.
La expectativa del Gobierno es convocar a sesiones extraordinarias el 2 de febrero y que el proyecto comience a debatirse en la Cámara Baja después del día 10. Mientras tanto, la mesa política buscará dejar allanado el camino para una de las reformas más importantes del programa de gobierno de Javier Milei.