Análisis despues del día del Petroleo

La patología de la fractura nación-provincia por Vaca Muerta

Señales, silencios y ausencias rodearon la celebración de los 112 años del descubrimiento del Petróleo en Argentina. Los reiterados discursos se contraponen con las señales del Gobierno Nacional. Articulaciones que podrían generar una fractura institucional.
lunes, 16 de diciembre de 2019 · 15:13

El viernes 13 de diciembre se celebró los 112 años del descubrimiento del Petróleo en un almuerzo organizado por el IAPG, con ausencias notables, y discursos reiterados sobre las necesidades de dar previsibilidad a las inversiones en Vaca Muerta.

Durante esa misma mañana, el gobernador Omar Gutiérrez mantuvo reuniones con los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, del Interior Wado De Petro, de Obras Públicas, Gabriel Katopoldis y el Secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz. En otro lugar de Buenos Aires y al mismo tiempo que Gutierrez recorría las oficinas de los nuevos funcionarios, el presidente Alberto Fernández tomó exámenes en la Facultad de Derecho de la UBA.

El día anterior al famoso almuerzo petrolero, el gobierno eligió el seminario ProPyme organizado por Techint para enviar señales a la industria. Matías Kulfas, junto al empresario Paolo Rocca, les dijo a un auditorio repleto de pequeños y medianos empresarios: “Vaca Muerta es una actividad que abarca toda la Argentina. Influye en todo el país” y agregó “no hay un programa productivo que funcione con un modelo macroeconómico inestable”.

Desde un análisis organizacional se observa claramente que Vaca Muerta se encuentra en una “articulación geográfica y temporal” como lo define Fernando Ulloa en su libro Psicología de las Instituciones.

Ulloa simplifica la “articulación geográfica” al paso que existe entre un espacio (Nación) y otro (Provincia) de una misma institución (la Republica); lo sintetiza como una puerta que puede abrirse o cerrarse para comunicar o aislar un espacio de otro.

Asimismo, define la “articulación temporal” como el tiempo que transcurre en cualquier traspaso de guardia, trabajo o gestión. Es el vacío de información o la falta de un código común entre un trabajo y el otro. Bajo estos conceptos, estas articulaciones podrían convertirse en el “valor literal de un quiebre o fractura” institucional que termine afectando el futuro de Vaca Muerta.

Para comprender la agenda de la nueva gestión, Cristina F. de Kirchner aprovechó el acto de asunción de intendente Jorge Ferraresi en el partido de Avellaneda para transmitir el modelo del gobierno. Para ello utilizó como ejemplo la comparación de recursos asignados a CABA y los de La Matanza.

Sobre este paradigma la Vicepresidente enfatizó que “es simplemente ponernos a discutir donde tenemos que asignar los recursos”, para luego designar a Gabriel Katopoldis, Ministro de Obras Públicas, como el funcionario que tendrá “que abordar y discutir, para realmente hacer un plan de obras que sea absolutamente distributivo y que venga a reparar las inequidades”.

Al hacer un simple paralelismo, Neuquén tuvo en estos últimos años inversiones y desarrollo al igual que CABA. El crecimiento -producto de una política nacional de incentivos a los No Convencionales- posibilitó mantener un gasto público diferente al del resto de los estados provinciales.

Hoy, la prioridad del Gobierno Nacional es centralizadar el desarrollo industrial de cada región bajo un concepto de distribución equitativa. El mensaje es claro, importa la gente más que el recurso, la estrategia más que el mercado.

Las significativas ausencias en el almuerzo, la presencia de funcionarios en un seminario dirigido a PyMES y la importancia de premiar el esfuerzo de los alumnos con la presencia del Presidente de la Nación son indefectiblemente señales claras del actual Gobierno Nacional.

La diferencia entre un modelo y el otro pasa por analizar si es equitativo destinar recursos a  una mega obra en Buenos Aires, generar incentivos a la producción No Convencional -que solo se dirige a un solo estado provincial- o planificar, como ejemplo, un gasoducto que posibilite dotar al país de la infraestructura necesaria para un nuevo periodo.

Por la patología existente que reviste la articulación geográfica “nación-provincia”, habrá que considerar -por el momento- que Neuquén tendrá que llamarse a silencio como el resto de las provincias, recluirse en sus propias fronteras e intentar no avanzar en el espacio geográfico e intelectual del propio Gobierno Nacional. Como define Ulloa, si las patologías subyacen, es posible que pronto se observen fracturas que definan el inicio de una crisis institucional al mejor estilo del ex gobernador Jorge Sosbich.

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