En la semana el IAPG organizó la Jornada Anual sobre Gas Natural en la ciudad de Buenos Aires. En la presentación realizada por la consultora GiGa se observa una fuerte caída en la producción de gas en el último trimestre del año pasado.
Algunos especialistas han interpretado que esta caída representa la migración del Tigth al Shale. La diferencia entre el Tight gas y el Shale gas radica en que la primera, el gas se encuentra atrapado en lo que se denomina “arenas compactas” con muy poca porosidad y permeabilidad. Mientras que el Shale o roca de esquisto es una “formación sedimentaria” en la cual se encuentra el hidrocarburo.
Para el usuario, el gas proviene del subsuelo y no reviste diferencia. Para la industria, la diferencia significa un impacto en la tasa de retorno de la inversión, y consecuentemente una diferencia de costos en cada proyecto extractivo.
Los empresarios estiman las debilidades del desarrollo de Vaca Muerta por la falta de infraestructura, la imposibilidad de buscar nuevos mercados, la imprevisibilidad de los precios, el contexto económico actual y la falta de reglas claras en el mediano y largo plazo.
El Shale gas en su momento fue tentador. Los costos de perforación eran similares entre el Tight y el Shale; y el precio del gas tenía un valor adicional llamado “estímulo a la producción”. La Jornada Anual sobre Gas Natural puso en evidencia que con la falta de estímulo se cerraron 120 pozos en estos últimos meses.
En síntesis, la fuerte caída de la producción se debe –aparentemente- a la falta de estímulo. La conclusión se observa en el gráfico de Tight Gas donde la mayoría de las áreas redujeron sus proyectos desacelerando la actividad en el primer trimestre del año.
Si bien en diciembre de 2018 se percibía una tendencia hacia la baja, el gráfico de etapas de fracturas que realizan la consultora de Luciano Fucello confirma la desaceleración de la actividad. Estas señales indican que algo está pasando, que la industria necesita indefectiblemente mayores condiciones para seguir creciendo. El interrogante será si la próxima gestión contempla en sus agendas alguna de estas.
Por Raúl Oscar Vila
21/06/19