GNL Y LOS MERCADOS

Los mercados avanzan y Argentina retrocede

El mundo continúa avanzando en el mercado del gas natural. Argentina aprendió poco en los últimos años y repite conductas que termina con el distanciamiento de los inversores.
lunes, 11 de enero de 2021 · 11:13

Mientras en Argentina cambian las políticas energéticas y consecuentemente el desarrollo de Vaca Muerta, el resto de los países avanza en distintos campos para ganar posición en los mercados.

La primera señal de un cambio de paradigma se evidenció en octubre del año pasado, cuando YPF informó la finalización del acuerdo con la empresa EXMAR Energy Netherlands BV y Exmar Argentina SAU, por la contratación de la barcaza Tango FNLG amarrada en el puerto de Bahía Blanca.

Este contrato tenía como objetivo establecer una prueba piloto del mercado gasífero en pequeños nichos y afianzar las relaciones comerciales a mediano plazo con países sin vínculo comercial. El cambio de política exterior y energética llevaron a vaciar de contenido este proyecto y con ello, el destino exportador de Vaca Muerta.

Bajo el paraguas de una política de sustitución de importaciones, se lanzó sin el consenso de los principales actores de la cuenca el Plan Gas.Ar. Más tarde se sumó la derogación del proyecto de construcción del tercer gasoducto Tratayen-Saliqueló y la nueva adenda del contrato con Bolivia por el suministro de gas en invierno.

Cada una de estas medidas responden más a una lectura política que a una estrategia de estado. Según la mirada de los hombres de la industria, cada acción que tomó el gobierno en materia energética está más lejos de los mercados mundiales, y más cerca de los intereses locales.

Australia avanzó en plena pandemia

Un ejemplo de tener visión estratégica y continuar más allá de los contextos adversos es Australia. Con los resultados en mano del mes de diciembre, las tres plantas de licuefacción ubicadas en la isla de Curtis, frente a Gladstone, Australia, alcanzaron un nuevo récord de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) en pleno año de pandemia.

Las exportaciones combinadas de las plantas de Queensland Curtis LNG, Gladstone LNG y la Australia Pacific LNG alcanzaron un total de 2,19 millones de toneladas de GNL durante el mes de diciembre de 2020.

Durante el año pasado, las tres plantas exportaron 340 cargamentos con un volumen total de 22,36 millones de toneladas de GNL, lo que significó un aumento del 1,08 por ciento respecto a los 22,12 millones de toneladas registradas en 2019.

Rusia suma nuevos puertos

No solo alcanza con detenerse a mirar el crecimiento de Australia en el mercado de GNL en un año difícil y diferente para los mercados. También es importante mirar el crecimiento de Rusia en plena pandemia.

La compañía Sakhalin Energy envió durante el pasado año 178 cargamentos que equivale a 11,6 millones de toneladas de gas natural licuado.

Durante el 2020, la compañía rusa entregó los cargamentos en 49 puertos ubicados en ocho países, incorporando a Singapur como nuevo puerto de destino en su estrategia de crecimiento.

Con una mayor demanda, Rusia tuvo tiempo durante el verano de realizar la parada de planta de GNL Sakhalin-2 para tareas de mantenimiento, reparación y diagnósticos de todos los equipos.  Esta actividad programada le permitió obtener un mejor rendimiento anual desde la puesta en marcha en 2009 y responder durante este año a la demanda de GNL de los nuevos mercados.

Inversiones y asociaciones en América

Otro dato para tener en cuenta son las exportaciones de Estados Unidos. De acuerdo con la información de la Administración de Información Energética (EIA), México alcanzó la segunda cifra más alta en volumen de importación con 185.295 millones de pies cúbicos, Canadá 71.171 millones de pies cúbicos y China con 35.115 millones de pies cúbicos.

La infraestructura desarrollada en los últimos años por Estados Unidos en materia de transporte y plantas de licuefacción le posibilitaron incrementar en plena pandemia las exportaciones de gas natural.

Por otro lado, en Sudamérica las asociaciones de empresas avanzan con miras a incrementar la posición estratégica. La empresa belga de gas Fluxys y el inversor EIG Global Energy Partner (EIG) firmaron recientemente el acuerdo para la transferencia de la participación de EIG.

Este acuerdo reafirma el interés de las inversiones privadas en el mercado de gas brasilero. La empresa de infraestructura belgas de gas Fluxys se asoció con el inversor EIG para convertirse en el socio estratégico del sistema de transporte de gas del país carioca.

Cabe señalar que la red principal de transporte de gas natural en el sur de Brasil está en mano de la Transportadora Brasilera (TBG), la propietaria del gasoducto Bolivia-Brasil del lado del país presidido por Jair Bolsonaro, con 2.600 km de longitud.

Lo cierto es que Brasil comenzó hace un par de años la desregulación del mercado que incluye el diseño, construcción y operación de diversas redes de distribución de gas bajo inversión privada. Es decir que mientras el mundo abre nuevos mercados o implementa políticas para atraer inversiones, Argentina parece nadar en contra de la corriente.

Para simplificar, Rusia, Australia, Norteamérica y Brasil mantienen una visión de la política energética más allá de los gobiernos de turno. La pandemia -en general- afectó el rendimiento de las empresas y retrasó los planes de desarrollo de algunos países, pero no la visión estratégica que debe llevar adelante el sector energético.

Quizás, es momento de preguntarse o comprender porque Argentina y la provincia que acaparó las mayores inversiones durante la última década no pudieron realizar nuevos anuncios de inversión, nuevas asociaciones o la radicación de nuevas empresas. Mirando el mundo, la triste conclusión es que no fue la pandemia, sino la realidad que escribió metafóricamente en 1965 María Elena Walsh con la canción “El mundo del revés”.

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