Los plazos prioritarios para que Independiente Rivadavia de Mendoza haga uso de la opción de compra por Maximiliano Amarfil a Cipolletti quedaron vencidos el pasado 31 de diciembre y aunque hubo un breve contacto en el arranque de diciembre para bajarle el precio, nunca más se restableció el contacto entre pares.
Es más, La Lepra volvió al trabajo el pasado 26 de diciembre y nunca nadie del cuero técnico de Alfredo Berti ni la directiva del último campeón de la Copa Argentina tuvo contacto con el futbolista que, de alguna manera, comenzó a imaginar su futuro en otro destino.
Su deseo era aprovechar la chance de llegar a la Copa Libertadores. Con un técnico que lo consideró mucho en la temporada 2025, su primera en la Liga Profesional, entendía que la vidriera internacional era muy interesante, pero nada prosperó.
Independiente ya había dejado pasar la chance menos costosa de mitad de año para abonar 270 mil dólares por el 70% del pase. Luego el monto subió a 320 mil de la misma moneda y se venció el miércoles de la última semana del 2025.
Contundente
Marcelo Bastías, presidente de la Subcomisión de fútbol del Club Cipolletti fue muy claro con el estado de la situación: “Nadie nos llamo ni escribió. El plazo venció el 31 y desde ese día eran 10 más para que efectúen el pago. Es una operación caída”.
Sin embargo, ni el jugador ni el club rionegrino dueño de su pase desesperan. El rendimiento del mediocampista ha despertado muchos intereses y hay varios de la Liga Profesional que lo quieren, además de un grupo empresario que podría ubicarlo en Brasil.
Mientras tanto, Amarfil permanece en la ciudad de Cipolletti entrenando de manera individual. Se casó en el arranque de las vacaciones y viajó en familia por la Patagonia, quedando a la espera de develar su futuro que definitivamente no estará en Independiente Rivadavia.