CIPOLLETTI

Río Negro: Un infierno de muertes y drogas

Todo indica que el mensaje para la sociedad rionegrina, carente de seguridad, hay vía libre para abusar, violar, desaparecer y asesinar a niños, jóvenes, mujeres y luchadores sociales.
sábado, 11 de abril de 2015 · 20:47

La inseguridad en la provincia de Río Negro es un tema preocupante, donde la policía de Cipolletti y la justicia rionegrina no dan pasos en concreto en pos de dar con los autores de los aberrantes hechos policiales ocurridos en los últimos tiempos.

Han pasado muchos años y otros tantos gobiernos: primero, y tal vez el mas recordado, en la etapa de Julio Arriaga como intendente y otros hechos ocurridos mientras el actual gobernador  Alberto Weretilneck era también mandatario municipal.

Anoche encontraron el cuerpo de una chica que estaba desaparecida desde el jueves santo. había discutido con su pareja y se fue de su casa, ubicada en las 1200 de Cipolletti. Con estas dos nuevas muertes, la estadística de las muertes en Cipolletti vuelve a engrosar las páginas policiales.

El viernes por la noche se confirmó que uno de los cuerpos encontrados se trataba de Micaela Tamara Schwarz, de 26 años. Su cuerpo fue hallado en un descampado. Fue trasladada a Roca para su autopsia.

Por otra parte, en la  mañana de este sábado fue encontrado el cuerpo de un chico, cerca de las vías del tren. Tenía la cabeza rota y las piernas lastimadas. Todavía no identifican el cuerpo. También en Cipolletti fue este hecho.

La triste historia manchada de sangre

Con el mero sentido de hacer un repaso por las muertes más trascendentales ocurridas en Cipolletti, este es un breve raconto.


El triple asesinato de Cipolletti
Una asociación entre policías, delincuentes y tal vez comerciantes locales -al menos de acuerdo con un importante testimonio- habría asesinado a María Emilia y Paula González, y a Verónica Villar, entre el 9 y el 10 de noviembre de 1997, y luego cubierto sus huellas con una falsa acusación a delincuentes menores, a los que se atribuyó la violación de las víctimas. 
Claudio Kielmasz, uno de los dos detenidos bajo el cargo de haber participado en el triple asesinato, puso nombre y apellido a los miembros de esta banda en su declaración del 24 de agosto último.
 En ella afirma que las chicas murieron en medio de una fiesta de la banda tras una entrega de drogas y que al menos dos de ellas tenían una relación previa con algunos de sus integrantes.


Segundo Triple Crimen de Cipoletti
Esta vez las víctimas fueron Mónica García, bioquímica de 30 años de edad, Carmen Marcovecchio, psiquiatra de 39 años de edad y Alejandra Carbajales, una paciente de 37 años. La sobreviviente del ataque fue Ketty Bilbao, la testigo de 71 años.
"Estamos viviendo un alto grado de terror. Además de fobias, padecemos tensión y angustia. La verdad es que estamos durmiendo con el enemigo: es lo peor que nos podía pasar." Con estas palabras, una mujer de Cipolletti describía la situación por la que están atravesando los habitantes de esa localidad después del segundo triple crimen cometido contra mujeres, en el año 2002. Hasta ahora no se ha dado con el asesino. Otro triple crimen sin resolver.
Lo mismo sucedió con el crimen de Yanet Opazo, asesinada al anochecer del 26 de junio de 1993. O el 18 de setiembre de 1999, cuando era asesinada la bioquímica Ana Zerdán. Su cuerpo fue hallado en su Laboratorio de Análisis Clínicos, con la cabeza destrozada por los golpes, atada de pies y manos y amordazada.
El 14 de agosto del año 2005, la kinesióloga Diana del Frari era atacada en su consultorio y finalmente asesinada.

Más allá de las hipótesis policiales sobre un supuesto psicópata o un asesino serial o un asesino múltiple, lo cierto es que hay algo que se repite indiscutiblemente:  la todas las víctimas son mujeres. Existen sin embargo hipótesis respaldadas en testimonios que aseguran que estas mujeres llevaban adelante investigaciones personales sobre el grado de contaminación ambiental, el impacto en la población y la responsabilidad política de esta situación.

 

Corrupción de Menores

A mediados del pasado mes de marzo se confirmó la participación de integrantes del ministerio de Desarrollo Social y de la magistratura rionegrina involucrados en un escándalo público por prostitución infantil en la capital provincial rionegrina, Viedma.

Tres nenas denuncian que han prestado servicio sexual en una vivienda no se trato de una cuestión aislada, sino de un metodología y se detalló las edades de las víctimas: tienen 13, 14 y 15 años" ypor eso "las declaraciones fueron hechas en cámaras Gesell donde explicaron lo que hacían.

El Fiscal Juan Pedro Puntel hizo notificar de la condición de imputados a un Juez y a un empleado particular del Juez y además de a otros ciudadanos. La causa ahora en manos del Juez penal Favio Igoldi.

Estas menores que estaban alojadas en uno de los Centro de Atención Integral de Niños y Adolescentes (CAINA), se escapaban siempre en los mismos horarios y luego se confirmó que eran pasadas a buscar en una camioneta y en el marco de esta denuncia, dieron cuenta de que esto ocurría así porque había sido previamente concertado. Las  menores resultaban explotadas sexualmente a cambio de dinero.

Los abusadores formarían parte del entorno de quien manejaba esta información por tener fácil acceso al expediente judicial de la situación de las niñas.

Se señaló que entre los imputados también hay un funcionario del Ministerio de Desarrollo Social a quien de inmediato separó del cargo.
Otoño Uriarte
El 23 de octubre de 2006 la joven orense Otoño Uriarte fue secuestrada y desaparecida mientras volvía a su casa en Fernández Oro. 
Su cuerpo fue hallado en un canal de riego seis meses después. Al día de hoy no se concretó ningún juicio y no hay imputados por el femicidio.
La joven fue vista por última vez el 23 de octubre a la noche cuando volvía a su casa después de un entrenamiento de vóley, en la localidad rionegrina de Fernández Oro, y su cuerpo apareció seis meses después en un arroyo de Cipolletti. 
De los restos de Otoño Uriarte, faltaban las dos primeras vértebras, como si desde la base de boca casi a la altura del cuello, hubiera habido una presión con un cuchillo que las empujara hacia atrás, aparte de un posible puntazo bajo la axila izquierda.

Ana Zerdán
La bioquímica Ana Zerdán fue asesinada de manera brutal en su laboratorio la noche del 17 de septiembre de 1999. Luego de una larga investigación fueron procesados su concubino, Juan Carlos Aguirre, y el hijo de éste, Juan Manuel.
 La Cámara que entendió en la apelación revocó ese procesamiento por falta de pruebas. El Superior Tribunal de Justicia anuló esa resolución y reenvió la causa para un nuevo examen por otros jueces. 
En esa etapa intervinieron en abril del 2005 los camaristas López Meyer, Rotter y García Balduini, quienes por mayoría estimaron que las pruebas para llevar a los imputados a juicio eran suficientes, pues bastaba la probabilidad, y que el debate oral era el estadio legal adecuado para dilucidar la responsabilidad de los acusados.

El taxista
José María García, un taxista de 58 años, fue asesinado allá por el 2000 en esta misma ciudad. El cuerpo de la víctima fue hallado dentro del baúl de su coche y con una herida en la cabeza.
A la madrugada, García levantó a dos pasajeros en las inmediaciones del casino y luego informó del viaje a la empresa Radio Taxi de esta ciudad. Pero poco después, la base perdió contacto con el móvil, un Fiat Duna color blanco.
De inmediato se inició una búsqueda que finalizó a las 7. A esa hora, los taxistas y la policía hallaron el vehículo volcado en un canal de riego en la localidad de Fernández Oro. Cuando el automóvil fue retirado de la acequia, encontraron el cuerpo de García, sin vida, dentro del baúl. El sitio donde los delincuentes ocultaron el cuerpo estaba cubierto de agua.

Drogas: Los Montecino
Héctor Montecino tenía pedido internacional de captura por que sería el cabecilla de una banda narcotraficante. 
La investigación lo siguió por Santa Rosa, Monte Hermoso y, finalmente, fue detectado y detenido en Catriel, en compañía de una mujer que tiene prisión domiciliaria. 
La brigada de Investigaciones de la Policía del Neuquén, con apoyo de la Policía de Río Negro, realizó la captura de Montecino, en la vía pública y trasladado a una unidad policial de Catriel, hasta el traslado a Neuquén a disposición del Juzgado Federal de la jueza Carolina Pandolfi.
Tiempo después, en Bahía Blanca, detuvieron a su hermana Ruth, que también tenía pedido de captura. 
Desde el juzgado neuquino, hicieron un espectacular operativo que secuestró una gran cantidad de drogas en Cipolletti, en los domicilios de los Montecinos.
En un megaoperativo que se realizó en toda la región pero que tuvo sus acciones centrales en Cipolletti, la Policía de Neuquén, a pedido de la justicia de Río Negro, logró dar un fuerte golpe al narcotráfico al secuestrar 184 kilos de droga, 140.000 pesos,  entre moneda nacional y dólares, 12 vehículos, dos armas de fuego y además se detuvo a 12 personas.
Simultáneamente se efectuaron otros allanamientos de menor magnitud en General Roca, Barda del Medio y Centenario.
La investigación apunta hacia Héctor Montecino como el presunto líder de la banda. En tan sólo un año, Montecino la habría vuelto a conformar,  pero esta vez la comandaba desde el Penal 5 roquense, donde aguardaba el juicio oral tras el hallazgo de 172 kilos de marihuana y 21 de cocaína el 23 septiembre de 2011.


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