NEUQUEN

Esperaba a su hija, la secuestraron y le robaron el auto

El hecho ocurrió el viernes a la noche. Una mujer se encontraba estacionada en calle Las Azucenas del barrio Alta barda esperando a su hija
domingo, 5 de julio de 2015 · 19:55

 

Neuquén.-  El pasado viernes por la noche una mujer de unos 40 años, a bordo de un Suzuky Fun, esperaba a su hija de 15 que estaba comprando pan en una panadería sobre la calle Las Azucenas del barrio Alta Barda.

Un hombre ingresó al vehículo, se sentó del lado del acompañante y le dijo "Tengo un fierro. Arrancá”. La mujer sin dudarlo, y esperando apartar a su hija de la situación, obedeció inmediatamente; mientras su captor le preguntaba por su hija insinuando un interés sexual. Ella, paralizada, solo se limitó a obedecer sus órdenes sin siquiera poder contestar sus preguntas.
El delincuente la obligó a conducir algunos minutos por las calles del ala Este del Parque Industrial, mientras parecía que buscaba a otra persona. Durante el recorrido el hombre le dijo "Agradecé que no te hago nada, porque ahora no tengo ganas”; y se reía burlándose del pavor de su víctima.
Finalmente le ordenó detenerse en el predio de una fábrica abandonada, y la obligó a permanecer de pie junto al vehículo. Mientras el delincuente revisaba enérgicamente el interior del automóvil, su víctima lentamente se alejó caminando hacia atrás hasta que la oscuridad, y una prudente distancia de su captor le permitió huir corriendo, dejando atrás el automóvil, la cartera y demás pertenencias.
Mientras tanto, la joven que había quedado en la panadería, llamó por teléfono a su abuelo quien la recogió minutos después en el Club Alta Barda, distante a pocas cuadras.
Poco tiempo después lograron reunirse los tres, luego de que la mujer alertara a las autoridades policiales.
Pese a que la policía montó inmediatamente un operativo cerrojo no logró dar con del vehículo ni el delincuente.
Al día siguiente, a las 20:45 en la calle Independencia y Río V, se produjo un espectacular vuelco en el marco de una picada. El automóvil que lo protagonizó resultó ser el Suzuky Fun de la mujer secuestrada.
En este segundo hecho, el conductor del vehículo en cuestión, no pudo evitar una reparación vial que reduce la calzada de la calle Independencia a la mitad, y luego de derrapar dio un giro en el aire golpeando con el costado izquerdo y cortando a la mitad un poste de madera de una empresa telefónica.
El segundo vehículo se dio a la fuga.
Varias personas que se acercaron a ayudar, contaron que un joven de unos 16 años pudo salir del automóvil por sus propios medios y acusando solo algunos golpes. Pero que imprevistamente huyó del lugar diciendo que iba a buscar a su padre.
Minutos después arribó al lugar el padre de la mujer secuestrada y reconoció el automóvil; pero con la descripción de los testigos concluyó que quien manejaba el Suzuky Fun en ese momento, no era quien había raptado a su hija la noche anterior, porque había una notable diferencia de edad entre ambos hombres.



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