HISTORIAS CRUELES

Una mujer, dos motochorros, y el sodero héroe del barrio

Con su camión, embistió a delincuentes que golpeaban una mujer para robarle. Postal cotidiana de la violencia argentina.
viernes, 10 de julio de 2020 · 10:48

Kaur Parminder es una mujer de origen indio que decidió vivir en Argentina. Tiene 51 años. En el Día de la Independencia argentina, caminaba con un bolso con sus compras y su cartera colgando del hombro, cuando dos motochorros le cortaron el paso.

Uno de ellos se bajó de la moto y la embistió sin darle tiempo a nada. Kaur cayó al suelo. Antes de poder siquiera intentar una defensa, recibió una seguidilla de patadas, y después golpes de puño. Creyó que moriría allí, en medio de la calle, escuchando a su atacante gritar cosas incomprensibles mientras la golpeaba.

Ya desesperaba, ya perdía el conocimiento, cuando de pronto su atacante se esfumó de su vista. Se incorporó y vio a un hombre que revoleaba a su agresor como una bolsa de papas. El atacante se incorporó y salió corriendo. Otro hombre golpeaba al de la moto. El asaltante dejó la máquina tirada y también emprendió una vergonzosa fuga.

Kaur tomó la mano tendida de quien la había ayudado. Lo conocía: era Rafael. El sodero del barrio. “¿Está bien, señora?” escuchó que le decía. “Si… gracias”, atinó a contestar. Le dolía todo el cuerpo. Su bolsa estaba tirada y las cosas que había comprado, desparramadas. Su cartera seguía adherida al hombro. No le habían robado nada.

El sodero Rafael, con su acompañante, había visto la escena desde su camión. Los motochorros llegando, uno que se bajaba, atacaba a la mujer, mientras el otro seguía en la moto, esperando.

“¡Mirá esos hijos de puta!”, gritó, y, sin dudar, enfiló el camión a toda marcha contra el de la moto.

El chorro quedó despatarrado sobre el asfalto, la moto a un costado. Rafael frenó el camión con un chirrido de ruedas y alboroto de sifones en la caja. Bajó corriendo a socorrer a la vecina, que seguía siendo golpeada por el rufián que tenía una mochila de reparto colgada en la espalda.

Lo agarró de los sobacos y lo revoleó por el aire. De pronto sentía que sus brazos, sus manos, sus dedos, acumulaban la fuerza de un superhéroe. No hizo falta mucho más. Vio a los motochorros correr, ya sin moto. Ayudó a Kaur a levantarse.

"Esta salió bien. Yo caigo en un momento al piso y si estaban armados me mataban... Uno tenía una caja de delivery en la espalda y le pegaba a la mujer patadas y la arrastraba. Yo me puse a luchar con él y luego salen corriendo porque la moto quedó tirada en la calle. Fue una situación muy fea", le dijo después al canal de noticias TN.

"Mi mujer está muy golpeada y el que le salvó la vida fue un camionero que hacia su reparto de soda en el barrio y vio que estaba siendo robada", contó después el marido de Kaur, llamado Javier.

De los chorros nada más se supo. A las pocas horas, se presentó en la comisaría un hombre, identificado como Juan Carlos Cabanillas. Denunció el robo de una moto. Esa moto.

La policía no le creyó del todo, y quedó demorado.

Kaur Parminder, la mujer india de 51 años que decidió vivir en Argentina, fue asistida en un centro de salud de la zona. Se recuperará.

 

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