ESTABA PRÓFUGO DESDE HACE UN AÑO

Nada de inteligencia: A Jones Huala lo detuvieron por casualidad

El gobierno rionegrino intentó levantar su imagen y promocionó la captura como fruto del trabajo de la investigación desplegada por la Policía y el ministerio de Seguridad.
miércoles, 1 de febrero de 2023 · 17:20

Hacía apenas unas horas que había sido capturado Facundo Jones Huala, el mapuche más buscado y señalado como el líder del grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), y desde distintos sectores del gobierno provincial comenzaron a hacer circular las fotos de la detención y hasta incluso un video en el que se podía ver el resultado del control de alcoholemia que daba cuenta que estaba borracho. Poco después, fue la propia gobernadora Arabela Carreras la que promocionó que todo había sido resultado de la eficaz investigación previa impulsada por su amiga la ministra Betiana Minor y el cuestionadísimo Jefe de Policía, Osvaldo Tellería. Sin embargo, con el correr de los días quedó demostrado que todo fue consecuencia del azar y de una mujer asustada que llamó oportunamente a la Comisaría de El Bolsón.

En tiempos electorales y aún sin haber arreglado alguna candidatura dentro del partido Juntos Somos Río Negro, Arabela Carreras buscó promocionar la captura de Jones Huala como una acción de su gobierno y no un hecho fortuito, como finalmente sucedió. La información a la que pudo acceder Mejor Informado indica que el líder de la mentada RAM estuvo gran parte de su tiempo prófugo recorriendo distintos barrios de Bariloche y El Bolsón y muchas veces vestido como mujer para evitar ser descubierto.

Pero no fue en un control policial como cayó detenido. Tampoco en un allanamiento ordenado por la Justicia al conocer la ubicación a través del eficiente trabajo de inteligencia de la Policía o los integrantes del Ministerio de Seguridad de la provincia. Aunque desde los aparatos de inteligencia de Chile y Argentina daban cuenta que había grandes probabilidades que Jones Huala estuviese en El Bolsón, nunca se realizó ningún operativo para atraparlo, porque nunca nadie tuvo información sobre su localización.

Los gritos de un hombre completamente borracho alertó a los vecinos del barrio La Esperanza, pero no le dieron mayor importancia porque había un grupo de personas festejando a pocas cuadras. Sin embargo, fue una mujer mayor la que se asustó cuando escuchó ruidos en la parte de atrás de su casa,  y llamó a la Comisaría 12° de El Bolsón.

"Escuche gritos en la calle y después algunos ruidos en el quincho de mi casa, no me animo a ir a ver", le dijo al uniformado que atendió el teléfono. En cuestión de pocos minutos, una camioneta policial llegó a la vivienda y comenzó una requisa. Hasta allí, nadie, ni el más optimista policía de la ciudad se hubiese imaginado lo que vendría minutos después.

Al abrir la puerta del quincho, que tenía una de sus ventanas rotas, los policías que alumbraban con linternas lograron ver una mujer que dormía sin enterarse del operativo. Pero las cosas no eran como pensaban, es que la mujer, vestida con pollera de jean, una blusa, una remera arriba y zapatillas rojas caña altas Converse, era un hombre y el operativo de rutina pasó a ser el poroto más preciado de la gobernadora Carreras a nivel seguridad desde que comenzó su gestión.

Uno de los policías se acercó a la persona que estaba tirada sobre una pila de ropa. La zamarreó hasta que se despertó y mostró el rostro. Casi como Ernesto Che Guevara desafiaba a quien lo iba a fusilar en La Higuera, el líder mapuche recuperó la consciencia e increpó a los uniformados: "Soy Jones Huala".

Los uniformados no podían creer lo que les estaba pasando. Inmediatamente se comunicaron con sus superiores y estos con las máximas autoridades provinciales, quienes dieron la orden de grabar el procedimiento. Según lo que se pudo determinar, el peligroso mapuche se emborrachó y se perdió entre las calles del barrio. Acostumbrado a la clandestinidad, no tuvo el mínimo reparo para entrar a una casa y romper una ventana del quincho para poder dormir unas horas.

Este hecho fue absolutamente menor, al punto que dos días después, la dueña de casa no ratificó la denuncia por la violación de propiedad privada que realizó el líder de la RAM, por lo que no hay pedido de formulación de cargos hacia Jones Huala por parte del fiscal de El Bolsón.

De esta manera queda claro que el procedimiento no fue resultado de una minuciosa operación secreta como se intentó promocionar. Y la detención fortuita no coincide con el mote de peligroso líder revolucionario que se ganó Jones Huala como responsable de múltiples hechos de violencia en ambos lados de la cordillera.

El hombre de 36 años estaba prófugo de la Justicia chilena hasce un año, que lo condenó a prisión por un ataque incendiario en un fundo de la región de la Araucanía. Antes, de ser el líder de la RAM, Jones Huala supo integrar una tribu urbana flogger y era habitué a las reuniones en la escalinata de ingreso al shopping Alto Palermo, cuando vivía en Buenos Aires a principios de los 2000. Ya más grande, decidió involucrarse en la cultura mapuche, a la que pertenece su madre. Y Con el paso del tiempo comenzó a militar con la lucha contra opresión del wingka sobre su raza.

 

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