Durante distintas inspecciones este lunes a diversos establecimientos del rubro cárnico en Plottier se detectaron graves infracciones por carne en mal estado, productos vencidos y con pérdida de cadena de frío.
El Control de Ingreso Provincial de Productos Alimenticios (CIPPA), organismo dependiente del ministerio de Economía, Producción e Industria, llevó adelante la nueva jornada de fiscalización en carnicerías de Plottier.
El operativo se realizó el 26 de enero, en coordinación con el área de Bromatología de la municipalidad y con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la salud de la población.
Durante las inspecciones a diversas carnicerías, los agentes detectaron irregularidades graves, entre ellas la comercialización de productos vencidos, pérdida de la cadena de frío y deficiencias en el acondicionamiento de la mercadería.
Además se hallaron productos sin la rotulación correspondiente ni el respaldo documental que acredite su procedencia legal.
Como resultado del procedimiento, se retiraron aproximadamente 650 kilos de productos cárnicos. Entre lo secuestrado se destacan chacinados sin habilitación para su elaboración y carcasas de chivo que no presentaban los sellos sanitarios de rigor.
La mercadería quedó a disposición del área de Bromatología local para su posterior destrucción, conforme a los protocolos vigentes.
Al respecto, la gerente general del CIPPA, Elisa Muñoz, expresó: “la seguridad alimentaria se construye con presencia en el territorio y con controles sostenidos. Estas acciones buscan cuidar la salud de la comunidad y asegurar que lo que se comercializa cumpla con todas las condiciones sanitarias y de trazabilidad”.
Muñoz remarcó que las faltas detectadas representan un riesgo directo para la inocuidad de los alimentos.
Sobre el Programa de Buenas Prácticas
El Programa de Buenas Prácticas en Carnicerías es una línea de trabajo impulsada por el gobierno provincial. Su finalidad es mejorar las condiciones higiénico-sanitarias en los comercios donde se manipula y comercializa carne, fortaleciendo la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).
El esquema de trabajo incluye la verificación de la higiene en los lugares de trabajo, el control de temperaturas, la evaluación de la indumentaria del personal y la revisión de la documentación de origen.
“El programa no es sólo control, también es prevención y mejora continua”, explicó Muñoz y concluyó: “Acompañamos a los comercios para que trabajen de manera segura. El objetivo es cuidar al consumidor y respaldar a quienes cumplen, garantizando una competencia leal dentro de la norma”.