Un incendio desatado ayer sobre la Ruta Nacional 3, muy cerca de Sierra Grande, paralizó la circulación y generó un verdadero caos vial. El siniestro se originó en un camión que transportaba un auto de Turismo Carretera del piloto Nicolás Trosset y material altamente combustible, provocando demoras de hasta 8 kilómetros de cola en ambos sentidos. La ruta se convirtió en un escenario de tensión y angustia para cientos de automovilistas atrapados en la espera.
El desastre comenzó cerca de las 19, a unos 13 kilómetros al sur de Sierra Grande, con un desperfecto mecánico en la masa y frenos del semi del equipo Sabino Sport, que derivó en un sobrecalentamiento y el posterior incendio de una cubierta. En segundos, las llamas se propagaron con violencia y el humo negro cubrió la calzada.
Los conductores que circulaban por la zona quedaron inmovilizados, observando cómo el fuego avanzaba sin control. El chófer del camión alcanzó a desenganchar el tractor para evitar que el fuego se propagara, pero no pudo salvar el Ford Mustang del piloto de Arrecifes.
Kilómetros de demoras
La consecuencia inmediata fue un colapso total del tránsito. Las filas de vehículos se extendieron por más de 7 kilómetros en cada dirección, generando desesperación entre los viajeros. Algunos descendieron de sus autos para intentar comprender la magnitud del siniestro, mientras otros aguardaban con la incertidumbre de no saber cuánto tiempo permanecerían varados.
El operativo de emergencia desplegó a 13 bomberos voluntarios de Sierra Grande, que llegaron con cuatro autobombas para enfrentar el fuego. Durante más de dos horas y media combatieron las llamas que amenazaban con desatar una tragedia mayor, debido al cargamento de cubiertas, tubos de gas y diversos plasticosque viajaban en el camión rumbo a El Calafate, dónde este fin de semana comienza al temporada de Turismo Carretera.
El chofer del camión, aunque sin lesiones graves, sufrió dificultades para respirar por la inhalación de humo. Fue asistido en el lugar por personal médico, que lo ayudó a recuperar la calma.
Finalmente, el fuego fue controlado y la circulación restablecida, aunque las demoras se prolongaron durante varias horas. El auto de competición sufrió daños de consideración, y se espera una evaluación técnica para determinar el alcance. Lo cierto es que, pese a la magnitud del incendio y al riesgo latente, no hubo víctimas, un dato que trajo alivio tras una jornada que rozó lo catastrófico.