Un grave episodio de imprudencia vial ocurrido en los médanos de Pinamar terminó con la quita de la licencia de conducir a un hombre que circulaba en su camioneta mientras se filmaba junto a su familia. El caso generó una fuerte repercusión por el alto nivel de riesgo al que fueron expuestos tanto los ocupantes de los vehículos como otras personas que se encontraban en la zona.
La medida fue dispuesta por el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, que resolvió inhabilitar de manera preventiva al conductor, identificado como propietario de una agencia de autos, tras analizar las imágenes que se viralizaron en redes sociales. En el video se observa al hombre manejando una camioneta sobre la arena mientras graba con su celular a su esposa y a su hijo menor, quienes circulaban en cuatriciclos por los médanos.
Las autoridades remarcaron que la mujer no llevaba casco y el niño conducía uno de los vehículos, también sin protección, y que ninguno de los cuatriciclos contaba con la antena reglamentaria con banderín, un elemento clave para la visibilidad y la prevención de choques en zonas de dunas. A esto se sumó que los rodados no estaban debidamente registrados, lo que agravó la situación.
Desde la cartera provincial señalaron que este tipo de conductas no solo infringen normas de tránsito, sino que ponen en peligro la vida de quienes participan y de terceros, especialmente cuando se involucra a menores. También hicieron hincapié en la responsabilidad de los adultos de dar el ejemplo y no naturalizar prácticas riesgosas en contextos recreativos.
El caso volvió a encender el debate sobre el uso irresponsable de vehículos todoterreno en playas y médanos. Las autoridades insistieron en que los cuatriciclos no son juguetes y que manejar una camioneta 4x4 no habilita a circular sin reglas, subrayando que la diversión nunca puede estar por encima de la seguridad.
La sanción busca sentar un precedente y reforzar los controles en zonas turísticas, con un mensaje claro: respetar las normas de tránsito es obligatorio, incluso durante las vacaciones, y cualquier conducta que ponga en riesgo a otras personas tendrá consecuencias.