El nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, inició su gestión con una fuerte reestructuración interna y solicitó la renuncia de los titulares de la Inspección General de Justicia (IGJ) y de la Unidad de Información Financiera (UIF), además de otras autoridades vinculadas a organismos de control del Estado.
La medida forma parte de una reorganización del equipo político del ministerio, luego de un encuentro que el funcionario mantuvo con el presidente Javier Milei. Según explicó el propio Mahiques, la decisión apunta a redefinir la conducción de áreas clave y conformar un nuevo equipo de trabajo dentro de la cartera.
“Llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos porque arribo con un equipo propio”, sostuvo el ministro al confirmar los cambios en una entrevista televisiva. El pedido alcanza a dependencias estratégicas que dependen del Ministerio de Justicia y que cumplen funciones vinculadas al control institucional, la transparencia y la supervisión administrativa.
Entre los organismos incluidos en la solicitud de renuncia se encuentran la Inspección General de Justicia, encargada de supervisar sociedades comerciales y asociaciones civiles, y la Unidad de Información Financiera, organismo responsable de investigar operaciones sospechosas de lavado de dinero.
La decisión también impacta en otras áreas, como la Oficina Anticorrupción, la Oficina de Bienes Recuperados y el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH), cuyos titulares fueron convocados a presentar su renuncia formal para permitir la reorganización del ministerio.
En paralelo, el Gobierno definió otros movimientos dentro del esquema institucional. Sebastián Amerio, hasta ahora viceministro de Justicia y cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, fue designado como nuevo titular de la Procuración del Tesoro.
Uno de los organismos que quedará bajo revisión inmediata es la Inspección General de Justicia, actualmente conducida por Daniel Vítolo. Desde el Ministerio adelantaron que ya se analizan “dos o tres nombres” para ocupar ese cargo, considerado estratégico dentro de la estructura estatal.
La IGJ además ocupa un lugar central en investigaciones judiciales en curso, entre ellas el expediente vinculado a presuntas irregularidades en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En ese marco, uno de los temas pendientes es la designación de veedores que supervisen el funcionamiento de la entidad, una medida que había comenzado a evaluarse durante la gestión anterior.
Según explicaron fuentes oficiales, el procedimiento para designar esos veedores es complejo desde el punto de vista administrativo, ya que requiere la elaboración de una resolución formal y la intervención de distintas áreas jurídicas del ministerio antes de su aprobación definitiva.