Una camioneta robada que abrió la puerta de la investigación
El caso comenzó el 18 de diciembre de 2025 con el robo de una camioneta Toyota Hilux. Ese vehículo reapareció un mes después, el 19 de enero de 2026, vinculado a otro hecho delictivo ocurrido en la calle Gatica de la ciudad de Neuquén, donde sustrajeron una notebook.
A partir de ese episodio, el Departamento Sustracción de Automotores de la Policía de Neuquén inició un seguimiento que permitió ubicar la camioneta abandonada. El vehículo había sido repintado: originalmente era gris y apareció completamente blanco.
Durante la requisa encontraron tickets de compras que se transformaron en una pieza clave para avanzar con la investigación.
Cámaras, rastros y cuatro sospechosos
Con esos comprobantes, los investigadores revisaron cámaras de seguridad de los locales donde se habían realizado las compras. Las imágenes permitieron identificar a tres personas que se movilizaban en la camioneta: una pareja y un hombre.
Sin embargo, el análisis del vehículo reveló algo más. Un rastro en la puerta del conductor permitió detectar la presencia de una cuarta persona que también había utilizado la camioneta.
“Determinamos que eran cuatro personas que trabajaban a modo de organización, a bordo de este vehículo para cometer robo de vehículos con inhibidores”, explicó a Mejor Informado el comisario Damián Novero, a cargo del Departamento Sustracción de Automotores.
Con esos elementos, el caso fue presentado ante la fiscalía, que consideró que se trataba de una organización dedicada al robo de vehículos utilizando dispositivos electrónicos.
Allanamientos en distintos puntos de la ciudad
La Justicia autorizó cuatro allanamientos que se realizaron el jueves por la mañana: tres en el oeste de la capital neuquina y otro en la zona céntrica.
Durante los procedimientos también se realizaron dos requisas vehiculares.
Como resultado del operativo, la Policía secuestró teléfonos celulares, prendas de vestir, herramientas y un inhibidor de frecuencia con accesorios, elementos vinculados con la modalidad delictiva investigada.
Tres personas fueron demoradas durante los allanamientos: la pareja identificada en la investigación y otro hombre.
Un inhibidor que nunca se había visto en la región
Entre los elementos secuestrados apareció un dispositivo que llamó especialmente la atención de los investigadores.
“Es el primer inhibidor de esas características que detectamos en la región. Tiene alcance superior y no solo inhibe cerraduras, interfiere llamadas de teléfonos y cámaras de filmación”, explicó Novero.
Según detalló el comisario, ese tipo de equipos permite a los delincuentes bloquear la señal del cierre centralizado de los autos y evitar que los propietarios adviertan que el vehículo quedó abierto. Además, puede interferir otros sistemas electrónicos.
“Encubren más el hecho gracias a la tecnología aplicada al delito”, señaló.
Un detenido que debía estar en su casa
Tras los procedimientos, dos de los demorados quedaron imputados en la causa pero recuperaron la libertad, supeditados al avance de la investigación.
El tercer implicado quedó detenido por una situación adicional: al momento del allanamiento se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria por una causa de tentativa de homicidio.
“Mientras cumplía la domiciliaria salió a robar con los demás”, indicó Novero.
El hombre quedó detenido en esta nueva causa como presunto coautor dentro de la banda.
Una investigación que llevó casi dos meses
Desde la Policía explicaron que el trabajo para desarmar el grupo demandó casi dos meses de tareas investigativas, con análisis de cámaras, rastros y seguimiento de movimientos.
“Fue una investigación larga y tediosa de dos meses”, afirmó el jefe policial.
Con las detenciones y los elementos secuestrados, la causa continúa en manos de la Justicia mientras se profundizan las líneas de investigación para determinar si el grupo está vinculado a otros robos de vehículos en la región.