Un subcomisario de la Policía Federal quedó envuelto en un fuerte escándalo tras ser detenido mientras manejaba alcoholizado un patrullero oficial en plena ruta y con su familia a bordo. El episodio ocurrió durante un control vehicular y quedó registrado en un video que en pocas horas se viralizó en redes sociales, generando indignación y repercusión pública.
El hecho se produjo sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 85, en la localidad bonaerense de Campana, cuando personal de control detuvo una camioneta policial que circulaba con las balizas encendidas. Al identificar al conductor, se constató que se trataba de un subcomisario de la Policía Federal Argentina, quien se encontraba de vacaciones y utilizando el móvil oficial para un viaje personal.
Durante el control de alcoholemia, el efectivo dio positivo, pese a que rige la tolerancia cero para conducir. En el registro fílmico se escucha al policía justificar la situación asegurando que venía de un asado, mientras la inspectora le remarca que, por su función, debía dar el ejemplo. El test arrojó 0,56 gramos de alcohol en sangre, muy por encima de lo permitido.
El protagonista del episodio fue identificado como Ignacio Adolfo García Acosta, de 42 años, quien prestaba servicios en el área de Delitos Tecnológicos, dentro del Departamento de Ciberdelitos de la Superintendencia de Investigaciones. El uso indebido del vehículo oficial, sumado a la conducción bajo los efectos del alcohol, agravó la situación administrativa del funcionario.
Tras conocerse el caso, la jefatura policial resolvió pasarlo a situación de disponibilidad y avanzar con un sumario interno, mientras se analizan las sanciones que podrían aplicarse. Además, desde la fuerza informaron que se adoptaron nuevas medidas administrativas vinculadas al uso de móviles oficiales, que a partir de ahora solo podrán ser conducidos por jefes de dependencias.